MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ INTERFERENCIAS
19 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Eso de que Hollywood cambió desde el follón del 11 de septiembre, es cuento chino. Coyuntura pasajera. Aguardarán a que las aguas se calmen y pronto saldrán con eso de que el cine no puede dar la espalda a la vida cotidiana. No pasará mucho hasta que Bin Laden, Omar y sus talibán se conviertan en malos de guiñol zurrados por los Schwarzzie, Norris y Stallone de turno. Ya verán. Ocurrió con Vietnam, que primero dolía pero después se hizo subgénero. Y también pasó con la Guerra del Golfo, aquella de hace diez años ¿recuerdan? Hollywood ya le dedicó un puñado de películas (ninguna memorable) y bastantes telefilmes (todavía más deleznables). Afganistán tendrá su parte, seguro. Viene a cuento porque la tele de hoy nos reserva dos ejemplares de ambas variantes. Quienes dispongan del Plus podrán ver a las 18,04, la curiosa (por desconcertante) aunque irregular comedia, Tres reyes, que transcurre en algún lugar fronterizo de Irak con Kuwait, con tres marines intentando hacerse con un alijo de oro. Pero Telecinco, en horario de prime time, opta por la variante más chusca, la del telefilme cañero y trapalleiro. Trueno del desierto se llama la joya. Resulta que el ejército de EE UU descubre que Irak posee misiles cargados de gas letal. Ya ven. Considerando que en el fondo no sabemos casi nada de lo que se cuece en el fogón afgano, los guionistas van a tener vía libre para largarse faroles. Como los de hoy.