MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE / «JEEPERS CREEPERS»
16 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Que el cine de terror está en blanco lo demuestran churros como Scary Movie, que eligen la única opción disponible para seguir en la brecha: la parodia. No se precisa talento para recurrir al chiste fácil entrando a saco en la memoria de un género que en los últimos 30 años solamente fue capaz de proponer un puñado de títulos destacables aunque dispares, como El exorcista, Carrie, La noche de Halloween, El resplandor o Alien, por citar algunos de los más notables. Pero sobre fueron años fértiles para un personaje que acabó rizando el rizo: el psicópata, sea humano o procedente del transmundo. En nombre del psicópata se cometieron centenares de tropelías (digo bien, incluyo telefilmes). Talento y personalidad Así las cosas, irrumpe Victor Salva dispuesto a contar una historia de terror aplicando talento y personalidad a un guión propio filmado con las medidas de la vieja serie B. Como si de un John Carpenter primerizo se tratara (de hecho podemos rastrear su sombra en el tono y en la atmósfera elegida), recrea la peripecia de dos hermanos enfrentados a un ser despojado de buena cantidad de tópicos (excepto en su apariencia facial, entre el Jason de Viernes 13 y el Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street). La historia que narra Victor Salva en Jeepers creepers concluye de manera sorprendente. Y se desarrolla sin tener que renunciar a la ironía y al humor, lejos del gag facilón que caracteriza a la factoría Wayans, los responsables de productos como la ya mencionada Scary Movie. Finalmente, dos aspectos a destacar: produce Francis Ford Coppola (que de tonto no tiene ni un pelo) y se hizo con el número uno en su primer fin de semana en España. O sea, que esta vez el terror evita un nuevo marrón a su dilatada colección.