El director español estrena el viernes «Desafinados», una parodia de la vida de tres tenores de éxito El director Manuel Gómez Pereira presentó ayer en Barcelona «Desafinado», una comedia en la que ridiculiza el mundo de los divos y la ópera a través de la historia de tres tenores -interpretados por Joe Mantegna, George Hamilton y Danny Aiello- que con sus envidias y sus competiciones acaban provocando situaciones cómicas. Ariadna Gil, Anna Galiena, Claudia Gerini, Ashley Hamilton, Tifanny Hofstetter, Vaughan Sevill y Geoffrey Bateman completan el reparto de la película, que se estrena este viernes. En la presentación de ayer, Pereira quiso dejar claro que «cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia».
13 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Gómez Pereira reconocía ayer que si «los tres tenores reales no hubieran existido, no se hubiera hecho la película». El director Salsa rosa o Boca a boca explicó que en su séptima cinta «cada personaje tiene una personalidad: Mantegna es el mujeriego, mentiroso, el que tiene más sentido del negocio que del arte; Hamilton encarna al divo decadente, que vive de las apariencias, algo fundamental en los divos; y Aiello es como un niño, hipocondríaco, angustiado y viviendo en una falsa realidad». Pereira también ha justificado la elección de tres actores maduros y no jóvenes porque «no habría resultado convincente, ya que las carreras de los tenores famosos les lleva a triunfar pasados los 45 años». Por su parte, el guionista de Desafinado, el también director Joaquín Oristrell, señaló que «los divos fueron un buen punto de partida para hablar de las miserias humanas», y que «los tres tenores tienen el poder de ser los mejores en su mundo, tienen la sartén por el mango y compiten a ver quién puede más». La película, rodada íntegramente en inglés, se grabó en un castillo cercano a Versalles y ha tenido un presupuesto de 1.600 millones de pesetas (9,6 millones de euros), de los más elevados del cine español. Y es que la película sigue el estilo de la alta comedia norteamericana, y cuenta el encierro de los tenores en un chateau francés (Rambouillé) durante un explosivo fin de semana en el que sacarán a la luz todos sus trapos sucios, celos, traiciones, codicia, mujeres, hijos, crisis de la edad, sus propias carreras y sus más diversos puntos de vista sobre el arte, el amor y el dinero. Además, esta película ha servido a Pereira de «avanzadilla» en su deseo de filmar un musical, pues en Desafinado hay, recogidos de una forma algo irónica, fragmentos de óperas clásicas, de Carmen a Don Giovanni.