Un libro recopila las letras de más de 150 canciones de amor y dudas «Si tienes un hondo penar, piensa en mi; si tienes ganas de llorar, piensa en mí...» (y en un kleenex). Son poemas con música, palabras de amor escritas sobre el pentagrama y salpicadas con unas notas de humor, en forma de ilustración, que hacen más digerible el empalago que puede provocar Cupido. Estos son los ingredientes de «Canciones de amor y dudas» (Editorial SM), un libro en el que sus autores destacan la carga lírica de algunas canciones y la belleza de los poemas que han sido envueltos en música.
09 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Romeo y Julieta despidiéndose con algo así como «no más nos queda esta noche, para vivir nuestro amor, y tu tictac me recuerda, mi irremediable dolor», letra de El reloj. José María Plaza, autor de la selección de los 153 temas recogidos en Canciones de amor y dudas, ve en este bolero una derivación de la famosa escena quinta de la obra de Skahespeare cuando, tras escuchar el canto de un pájaro, dice Julieta: «Era la alondra, heraldo de la mañana... Tengo que irme y vivir, o quedarme y morir». Así explica el autor la vinculación entre música y poesía que, según sostiene, se remonta a la Edad Media y llega hasta cantautores como Mari Trini con texto como: «Cuando la lluvia cae / se funde el hielo, / y cuando me acaricias / se quema el fuego...». Construir canciones Las canciones recogidas en el volumen está divididas en los poemas que han sido musicados, temas de la década de los noventa, cantautores de los sesenta a los noventa y las canciones de siempre. El reto de los cantantes es construir canciones. Una fórmula con cierto éxito es la de musicar poemas, cantar los textos de los poetas. Paco Ibañez pidió prestadas a Agustín Goytisolo las Palabras para Julia: «La vida es bella, ya verás / como a pesar de los pesares / tendrás amigos, tendrás amor, / tendrás amor». Parecía que los cantautores se habían ido, pero volvieron. En el amor eran más descreídos y cantaban a las lunas rotas, a la sangre española o al no me importa nada: «Tu juegas a engañarme, / yo juego a que te creas que te creo; / escucho tus bobadas / acerca del amor y del deseo / y no me importa nada». Así canta Luz Casal un texto de Gloria Varona.