Johnny Depp cierra la Mostra de Venecia con una tenebrosa revisión de Jack el destripador El Festival de Cine de Venecia rindió ayer homenaje al realizador francés Eric Rohmer, uno de los principales exponentes de la «Nouvelle Vague», con la entrega de un León de Oro por su carrera. De natural esquivo a los grandes actos públicos, Rohmer sí acudió al Palacio del Cine de Venecia, donde recibió su galardón de manos del presidente de la Bienal, Paolo Baratta, y del director de la Mostra, Alberto Barbera. Por su parte, Johnny Depp cerró la Mostra con una tenebrosa visión de Jack el destripador.
07 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La dirección de la Mostra ha justificado el premio a Rohmer con el argumento de que «es uno de los pocos cineastas a los que se les reconoce universalmente el mérito de ser un testigo de su época. La fuerza de sus películas consiste en la capacidad de imponerse como insustituibles documentos sociológicos con el aire de su tiempo». A sus 81 años, Rohmer ha desarrollado una larga carrera en el mundo del largometraje iniciada en 1959 con Le signe du lion y en la que dejado patente su predilección por los ciclos, como los «cuentos morales» o los más recientes «cuentos de las cuatro estaciones». Con ello ha manifestado una fuerte vocación literaria que se prolonga de un filme al siguiente, siempre con las relacione personales y el amor como ejes argumentales. Ganador en 1986 del León de Oro en Venecia por Le rayon vert, Rohmer recogió el premio a toda su carrera, que agradeció emocionado y que dedicó a todos lo que han colaborado con él. Como colofón al homenaje, se proyectó la más reciente obra de Rohmer, L''anglaise et le duc, polémica en Francia por su revisión de la Revolución Francesa de 1789. Por otra parte, Jack el destripador dio ayer la puntilla al Festival de Venecia con la proyección fuera de concurso del filme británico From hell (Desde el infierno), protagonizado por Johnny Depp, quien encarna al inspector que se enfrenta al caso en una película sombría y gótica que discurre por caminos argumentales ya transitados. Los directores son dos jóvenes hermanos gemelos de Detroit, Albert y Allen Hughes, que adaptan el relato de un popular comic y añaden una estética turbia y tenebrosa.