MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE/ EL REGRESO DE LA MOMIA Cuando hace veinte años Spielberg irrumpía con «En busca del arca perdida», la crítica no pudo guardarse sus reproches. Y eso que ahora es una obra maestra. Sin duda, Rick O''Connell es el heredero de Indiana Jones. No son comparables a muchos niveles, pero en Sommers anida mucho de aquel primitivo Spielberg.
08 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Ahora, la segunda entrega de Sommers incluye una generosa cuota a la mujer, a ratos heroína a igual nivel que el protagonista masculino. Y hasta meten a un niño que es una ricura y no se anda con chiquitas. Es el peaje impuesto por el mercado, ya que el público femenino e infantil es quien más tira a la hora de elegir una taquilla. Eso es lo peor de El regreso de la momia frente a En busca de el Arca perdida. Ésta procedía de una época en la que el vídeo estaba muy en pañales, los videojuegos y las consolas, ni soñarlas, y la industria demandaba con urgencia la necesidad de renovar las pantallas. Spielberg recurrió al viejo cine de géneros, a los clásicos, incluso sin despreciar a la serie B. Pero Sommers no puede olvidar que el público de ahora tiene asimilados otros discursos narrativos, nuevos códigos, que en buena parte son producto de los videojuegos o la informática. Sin olvidar el espectacular desarrollo de la tecnología digital. Con el tiempo, esta nueva entrega estará en las antologías del género de aventuras por todo lo anotado, pero sin duda nunca cundirá en los corazones de quienes aman el cine fantástico y ven como se les birla a uno de sus grandes mitos. El dólar impone su ley y el fin era facturar un todos los públicos. Objetivo cumplido por que con ello se logran llenar las salas con lo que eso tiene de mantener viva a la pantalla grande. ¿La trama? Da igual, los buenos se impodrán nuevamente a los malos y todos tan contentos. Pedirles otra cosa sería de ilusos.