«Por favor, vayan a ver mi película»

RUBÉN VENTUREIRA A CORUÑA

TELEVISIÓN

Un director que invirtió en su opera prima ahorros propios y ajenos realiza en Galicia una insólita promoción Ese joven que pega un cartel en una pared de A Coruña es director de cine. Es el mismo que ruega a un cliente de un pub santiagués que vaya a ver «Jaizkibel». Y también el que suplica a un periodista coruñés que le diga a sus amigos que el largometraje «vale la pena, coño». Ibon Cormenzana es su nombre. Rodar el filme le costó 70 millones y ahora le puede costar la amistad de amigos y familia, a los que les pidió prestados unos cuantos duros. «Por favor, vayan a ver mi película. Necesito el dinero», pide.

06 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Cuando el cine español creía que Santiago Segura había agotado con Torrente 2 todas las vías publicitarias, llegó el vasco Ibon Cormenzana e ideó la promoción-súplica. La pasada semana, Ibon y sus amigos Alejo y Sebastián se montaron en un coche. En el maletero, 3.000 posters, otros tantos press-book y 20.000 postales. Han pasado unos días y el motor echa humo. Antes que en Galicia, estuvieron en Sevilla y en Madrid. «Nos pusimos -recuerda su experiencia en la capital- en la Gran Vía. A la salida de los cines. Estuvimos desde las seis de la tarde hasta las dos de la mañana comiendo el tarro al personal». El día del estreno peinará Barcelona: «Regalaré una copa de cava a todo el que compre la entrada», anuncia. Boca a boca en Santiago El lunes por la noche, Ibon y compañía estuvieron en Santiago. Practicaron el boca a boca en pubs y callejuelas, la promoción-súplica marca de la casa. El martes pasaron la película a la prensa gallega en un cine coruñés. Sólo acudieron dos periodistas. Ibon no se desmoronó. «Lo importante es que vaya gente al cine. Pon que se estrena este fin de semana en Santiago y A Coruña. ¡Ah! Y que es buena».