MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE/ LA VOZ DE SU AMO
25 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El género negro es quizá el que mejor se adapta a las peculiaridades autóctonas. Para muestra, el fecundo caso francés. Sin embargo, el cine español suele optar más por los tópicos que por la realidad que le rodea. Es el caso de La voz de su amo, notable thriller ambientado en el convulso Bilbao de 1980. La ventaja de encuadrar en el convulso y violento País Vasco la peripecia de un perdedor como Charli aportaba a Martínez-Lázaro un valor añadido. Bastaban unas pinceladas para dar verosimilitud a una trama de aristas oscuras, de personajes vivos en circunstancias marcadas por la muerte. Charli intenta mantenerse íntegro aunque su jefe no es trigo limpio. Su fidelidad le impide traicionarlo e incluso le refrena a la hora de mantener relaciones con la hija de aquél. A su alrededor, otros tipos de trazo firme y herederos de la mejor tradición: la prostituta yonqui, el policía matón, el empresario corrupto, los terroristas... Es el contexto de violencia donde el autor aprovecha para sus fines sin entrar a fondo en la cuestión. Es una intriga y una historia de amor. A estas alturas ya no sorprende el dominio del oficio por parte del director. Ritmo, planificación, diálogos, luz, se ensamblan a mayor gloria de un género que el cine español debería practicar apostando por la verdad. Una objeción razonable sería, aún reconociendo que Imanol Arias y Joaquim de Almeida están muy profesionales, prescindir de caras conocidas para reforzar esa idea de verdad que tan bien sienta al género negro.