INTRIGA BIEN COCINADA

La Voz

TELEVISIÓN

MIGUEL ANXO FERNÁNDEZ CRÍTICA DE CINE

18 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Al cine del día a día se le pide originalidad y buenas maneras. Que el fantasma del «más de lo mismo» se pierda por la alcantarilla de los telefilmes de cuatro perras. Los ríos de color púrpura llega desde Francia con éxito de crítica y público. Como aquí todavía conservamos algo de tirria hacia su cine, nos hace estar prevenidos. Pero vale la pena. Empieza cargándose el sobado trazo buddy movie provocando que los detectives protagonistas no confluyan hasta muy avanzada la trama. Después, opta por no centrarse en un único elemento, apostando por el psycho-thriller, la acción, el suspense, el fantástico, la comedia y las artes marciales. Todo bien engrasado. Por último, aporta elementos suficientes para que sea tomada en serio. Un título como Los ríos de color púrpura impone respeto por su coqueteo con la pedantería, aunque está justificado. Tampoco sabe uno lo que se va a encontrar. Vale, pues todo esto la hace respetable, de las que dejan bien el cuerpo y con la sensación de no haber sido estafado. Estamos en una selecta ciudad universitaria de Los Alpes, adonde acude un detective parisino por un horrible crimen. A 300 kilómetros, otro policía trabaja en un caso en apariencia rutinario. Finalmente sus líneas confluirán en una conspiración de tintes nazis. El principal mérito del autor está en haber conjugado la idea del qualité francés con la mejor tradición americana. Y en haber elegido a dos actores capaces de llenar una pantalla, que en eso Jean Reno es único.