A mediados de 1998, un grupo de guionistas y directores de cine se unieron para crear un colectivo alternativo a la Socieda General de Autores (SGAE) para la gestión de sus derechos de autor. A la iniciativa, entre cuyos promotores se encontraban Agustín Díaz Yanes, Joaquín Oristrell, Manuel Iborra, Emilio Martínez Lázaro y Mariano Barroso, se adhirieron pesos pesados del cine español, entre ellos Fernando Colomo, Manuel Gómez Pereira, Julio Médem, Gonzalo Suárez y Gerardo Vera. Así nació Dama (Derechos de Autor de Medios Audiovisuales), entidad que preside Montxo Armendáriz y que pretende gestionar «de forma eficaz, transparente y autónoma» los derechos de los guionistas de cine y televisión, ante la falta de transparencia y el trato discriminatorio que, a su juicio, recibían en la SGAE. La SGAe se opuso desde el principio a la escisión. El entonces presidente, Manuel Gutiérrez Aragón, observó con preocupación el nacimiento de Dama, a la que calificó de «unión contranatura», y manifestó que, si los guionistas tenían problemas, era con los productores y no con ellos. La SGAE ha dejado de ingresar 1.700 millones de pesetas.