Mario Vargas Llosa afirmó ayer en Washington que ve poco probable que Internet acabe con la literatura, aunque advirtió que la «macabra utopía» de un mundo cibernético sin libros es algo que está presente. «Ese mundo cibernético, a pesar de crear prosperidad, altos estándares de vida y logros científicos, sería profundamente incivilizado... Es poco probable que eso ocurra, porque la historia no ha sido escrita todavía, pero sólo depende de nosotros si esa macabra utopía se convierte o no en una realidad», dijo. Vargas Llosa realizó un apasionado alegato a favor de la literatura y la lectura en la Universidad de Georgetown de Washington, donde a partir del otoño próximo, y durante cinco años, se hará cargo de una cátedra de Literatura y Cultura Iberoamericana, creada para él por el Departamento de Español. Un mundo sin las obras de Cervantes, Flaubert, Proust o Orwell sería, para el escritor, un lugar «incivilizado, bárbaro, ignorante y visceral: una pesadilla». El escritor confesó su terror a la intención del dueño de Microsoft, Bill Gates, de «acabar con el papel», proclamada en una visita a Madrid. «¿Puede la pantalla de ordenador reemplazar a los libros? No estoy seguro. Internet supone una inestimable ayuda en mi trabajo, pero no puedo aceptar la idea de que acabará con los libros».