DOS GENIOS FRENTE A FRENTE Si de algo va a ser testimonio único A.I., aparte de sus posibles méritos, es del cóctel que resulta de mezclar los talentos de dos genios del cine totalmente opuestos. Tanto que ni siquiera los seguidores que dejan sus opiniones en Internet son capaces de ponerse de acuerdo.
07 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los fans de la mirada analítica de Kubrick esperan con temor el momento de ver la última obra de arte de su idolatrado cineasta corrompida en manos de un director de «grandes éxitos». Por su parte, los amantes de Spielberg, experto en tocar la fibra sensible, dicen que su ágil mano salvará a la película de convertirse en un lento y aburrido trabajo instrospectivo como los que, según creen, firmaba el autor de 2001. Y, sin embargo, a pesar de sus obvias diferencias, Kubrick y Spielberg habían cultivado en los últimos veinte años una estrecha amistad que arrancó cuando ambos dirigieron en estudios contiguos El resplandor y En busca del arca perdida. Desde entonces, era habitual que cualquiera de ellos buscara el consejo del otro a cualquier hora del día o de la noche. «Hemos debido pasarnos unos 18 años al teléfono», ha asegurado Spielberg, que durante todo este tiempo no dejó de enviarle a Kubrick cada una de sus nuevas películas antes de presentarla en los estudios. Uno de sus temas de conversación más habituales en todos estos años era la obsesión que los dos compartían por cuidar sus filmes hasta el último detalle. El otro era A.I.