«Las series americanas tienen más dinero, pero no más talento»

VERONICA L. PALACIOS MADRID

TELEVISIÓN

Juanjo Artero, actor de «El comisario» Alcanzó la fama con el papel del Javi que lloró mil y una veces la muerte de Chanquete. Luego renegó de «Verano azul», desapareció y estudió. Ahora triunfa con «El comisario», la serie de Telecinco que se despide mañana hasta el mes de septiembre.

31 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Juanjo Artero es Charli en la serie, uno de los policías a las órdenes del comisario Valverde. Afirma estar muy a gusto en la serie policíaca, que «sigue creciendo en argumentos, es más personal y, además, seguimos contando con una buena respuesta del público». -Mañana finaliza la tercera temporada. ¿Hay tantos casos policiales como para crear más tramas? -En la prensa se ven infinidad de casos, que podrían inspirar más capítulos de la serie. Desgraciadamente, si fuera por las situaciones reales, la serie no se acabaría nunca. -Pero en muchas ocasiones se les ha criticado por no ser realistas... -Si cuentas la realidad tal y como es, resultaría un poco aburrida. Esto no es un documental. Casi todos los casos están basados en la realidad y luego se decoran para la serie. Pero creo que no nos alejamos mucho de cómo es la realidad. -¿Y cómo ha evolucionado Charli, su personaje? -Tres años de trabajo te permite conocerlo muy bien. Es muy divertido. Una de las cosas que más me gustan de la serie es que lo pasamos como niños. En la ficción me encanta ser agresivo, hacer cosas que en la vida real no puedo. -¿Con este papel ha cumplido su sueño de niño? -Sí. Cuando era un niño a veces jugaba a ser policía. -Las tramas se centran en Charlie, ¿no teme restar protagonismo al comisario? -No, al revés. Es una serie muy coral, en la que las tramas recorren todos los personajes. Tito Valverde está muy bien y su labor es imprescindible. Es el pilar de la serie. -«El comisario» y «Policías» han roto el monopolio de las series policíacas norteamericas, ¿tienen algo que envidiarles? -Vamos encontrando nuestro camino. Sería ostentoso compararnos con ellos. Tienen más dinero, pero no más talento. En España ya se ha creado una industria en la que se trabaja muy bien.