Juan Diego Botto, actor y candidato al mejor protagonista masculino A Juan Diego Botto (Buenos Aires, 1975) no le molesta la etiqueta de guapo. La cara bonita la ha enseñado en más de una veintena de películas, incluida una de John Malkovich. La etiqueta se la pondrá esta noche en la gala de los Goya. «No me queda más remedio que ir, estoy nominado», bromea. Le tienta dirigir y cree que el teatro tiene más tirón desde que los actores famosos se suben a las tablas. Mañana lo hará en A Coruña con «Rosencrantz y Guildenstern han muerto».
02 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Por hacer de psicópata en Plenilunio aspira al Goya al mejor protagonista masculino, pero se lo pondrán difícil Juan Luis Galiardo, Carmelo Gómez y Miguel Ángel Solá. -¿Irá a la gala o hará como Woody Allen? -No me queda más remedio, estoy nominado. Siempre está bien promocionar el cine español, que es el objetivo de la gala. -¿Hizo «Plenilunio» para dejar de ser un chico guapo y bueno? -No, fue un personaje con el que lo pasé bien, aunque era muy tortuoso. Y me gustaría pensar que los que me veían guapo lo siguen haciendo. -¿Qué tiene el teatro que no tenga el cine? -La sensación más inmediata de que te la juegas. En el cine siempre hay otro plano. -La moda de pegar el salto a Hollywood, ¿se le ha contagiado? -Tiene que surgir la posibilidad. Me da igual que la historia sea de Vallecas o de Los Ángeles mientras sea buena. No tengo como meta irme allí. -¿Está entre sus planes dirigir? -Lo tengo en mente. Pero me doy tiempo, dirigir es muy complicado.