La audiencia del programa expulsará esta noche a un nuevo inquilino Ismael, Ania e Iván. A diez días para la conclusion de «Gran Hermano» son los tres que se perfilan como favoritos para la fase final, en la que la audiencia, por última vez, deberá elegir a uno de ellos como ganador de los veinte millones del concurso. Mabel y Koldo tienen las horas contadas en la casa y uno de ellos probablemente la abandonará esta noche. Al primero no le favorecen las tomas que selecciona Telecinco. Demasiado intelectual, demasiado crítico. El caso de Mabel es distinto: resulta indiferente al público.
11 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Telecinco, aunque no niega ni confirma, se ha preocupado por velar por la continuidad de Ismael, Ania e Iván. La selección de imágenes, dígase lo que se diga, les favorece. Ismael mantiene el estereotipo de chico bueno, con buen rollito, y la azarosa Ania se ha convertido en la heroína de la casa tras un inicio difícil. Boris Izaguirre nunca perdonaría que la echaran. E Iván, ¿qué pasa con Iván? Resiste y subsiste. Ha pasado las dos últimas pruebas de la audiencia, cuando todas las encuestas lo daban como claro candidato para abandonar el improvisado hogar, y su vena proteccionista de chico curtido por la vida lo ha convertido en un superviviente. Eso es lo que es. Que el público elija esta noche a cualquiera de los tres para abandonar la casa de Gran hermano sería una sorpresa. Aunque, como tal, tampoco podría descartarse del todo. En la memoria televisiva todavía se conserva el caso de Íñigo, que entraba en las apuestas de muy pocos y acabó haciendo las maletas. Íñigo, entretanto, fuera ya de la tensión del hogar televisivo, se limita a observar los toros desde la barrera. Y, como tal, asistió a la trifulca entre Ania y la, hasta ahora, inofensiva Mabel, en la que la primera, entre sollozos, amenazó con abandonar la casa porque «no quiero malos rollos». El ex-pretendiente de la modelo ha sentenciado: «Cada vez que alguien ataca a Ania se va a la calle». Si es así, a Mabel apenas le quedan unas horas. Entre ella y Koldo debe salir el expulsado de esta noche. El vasco puede pagar que no se muerda la lengua.