No ha firmado un sólo ejemplar de La carta esférica, pero esta novela ha sido la más vendida del 59 Feria del Libro de Madrid, clausurada el domingo con los registros más favorables de su historia. Arturo Pérez-Reverte, cuyo peculiar sentido de la promoción le ha llevado a dar la espalda al certamen en los últimos tres años, se proclama así el «rey ausente» de la feria al vender 5.263 ejemplares de su última novela sin hacer acto de presencia.
12 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Acaba de paso con el reinado indiscutido de Antonio Gala, relegado en esta edición al segundo puesto con 5.229 ejemplares vendidos de Ahora hablaré de mí, y el primero en ventas durante el último decenio. El tercer lugar fue para Ana María Matute y su Aranmanoth, con 4.875 ejemplares vendidos. Buenas cifras Los organizadores han cerrado el certamen con unos registros más que satisfactorios, superando todos las cifras previas de ventas y asistencia. A lo largo de los 17 días de feria, pasaron por el paseo de coches del Retiro un total de 2.790.000 visitantes, casi 300.000 más que en la edición de 1999. Se dejaron en las casetas algo más de 1.397 millones de pesetas (no llegaron a los 1.200 en 1999) en la adquisición de 518.000 ejemplares comprados (frente a los 494.874 en 1999). Sin plegarse al rito de la firma, a las exigencias de los editores y a los rigores de presencia constante en las casetas, que considera «humillante», Arturo Pérez-Reverte lograba vender 5.263 ejemplares de La carta esférica (Alfaguara) arrebatando a Gala _por un escaso margen de 34 ejemplares_ el que había sido su reinado durante los últimos dos lustros, un cetro ganado a base de una presencia diaria en las casetas. No ocurre lo mismo con la firmas, en las que Antonio Gala mantiene su indiscutible liderazgo. Gala firmó 3.281 ejemplares de su libro, seguido de Alfonso Ussía (2.468), Ana María Matute (2.051) y Mario Vargas Llosa (1.306).