El cineasta neoyorquino regresa a su primera época creativa con «Small Times Crook» Woody Allen parece que por fin está consiguiendo un relativo éxito comercial en su país con su nueva película «Small Time Crooks», recién estrenada en EE UU. En este filme, protagonizado por el británico Hugh Grant, el director neoyorquino regresa al cine más ingenuo de su primera época con una cinta cargada de un humor menos intelectual y más popular; lo cual le ha permitido conectar mejor con el público norteamericano, que por regla general suele despreciar sus trabajos cinematográficos.
07 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Aunque algunos críticos creen que Small Time Crooks es uno de los peores trabajos de su filmografía, los espectadores han respondido mejor que nunca, gracias, entre otras cosas, a la campaña de promoción realizada por la productora Dream Works, propiedad del director Steven Spielberg, que a partir de ahora apoyará al realizador de Maridos y mujeres con su flamante aparato de marketing.
El mismo Woody Allen, que normalmente se mantiene al margen de las humildes campañas de promoción de sus películas, ha concedido ahora varias entrevistas a los medios de comunicación, y además ha visitado universidades de varias ciudades de Estados Unidos con el objetivo de revelar algo más de su persona pública, más conocida en Europa que en Recaudación
El resultado parece haber sido positivo, ya que Small Time Crooks lleva recaudados cuatro millones de dólares (unos 720.000.000 de pesetas) tras dos semanas en cartel, cifra minúscula comparada con los números astronómicos de la segunda parte de Misión Imposible, (90,2 millones de dólares, es decir, unos 16.200.000.000 millones de pesetas) pero muy satisfactoria considerando su bajo presupuesto y sus pretensiones.
Aún así, y debido al cambio de productor, el cineasta neoyorquino de origen judío ha contado esta vez con un holgado presupuesto de treinta millones de dólares (alrededor de 5.250 millones de pesetas).
Si en su anterior cinta, Acordes y desacuerdos, Woody Allen filmó la vida del guitarrista de jazz Emmet Ray, papel que interpretó el actor Sean Penn, en esta ocasión retoma el género de la comedia más desenfrenada para narrar la historia de un tipo que trabaja como lavaplatos y está casado con una chica que hace manicuras. La trama de la película gira en torno al sueño del protagonista para realizar un robo que solucione sus problemas económicos.
Junto a Hugh Grant, el reparto lo completan los actores Tracy Ullman (Balas sobre Broadway), Michael Rapaport (Poderosa Afrodita), Elaine May, Jon Lovitz y el propio Woody Allen, que vuelve a desempeñar su doble y conocida faceta de actor y director del filme.