La borrasca Regina activará una montaña rusa térmica en Galicia

SOCIEDAD

Nubes ayer en la playa de Compostela
Nubes ayer en la playa de Compostela MARTINA MISER

Hoy y mañana ascenderán las máximas de manera notable, pero el jueves se desploman hasta siete grados en algunos casos

03 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En meteorología, lo que ocurre a varios kilómetros de altura suele tener consecuencias en superficie. El domingo se formó una depresión aislada en niveles altos de la atmósfera, una dana. Su presencia generó ascensos del aire y una disminución de la presión a ras del suelo. Como consecuencia, nació una borrasca fría, diferente a las habituales borrascas atlánticas. El servicio meteorológico de Portugal (IPMA) la ha bautizado con el nombre de Regina. «Son ya 17 los sistemas nombrados esta temporada. Igualamos por tanto a la temporada con mayor número de nombramientos, la 2023/24. En aquella ocasión, la borrasca número 17 (Renata) fue nombrada el 14 de abril», apuntan desde la Agencia Estatal de Meteorología.

Regina afectará a toda la Península. En Galicia dejó ayer chaparrones intensos en el suroeste de la provincia de A Coruña mientras se desplazaba de norte a sur. También provocó un descenso de las máximas moderado sobre los valores del domingo. El resto de la semana su influencia pondrá en marcha una auténtica montaña rusa térmica.

Este martes se va a situar al noroeste de África. Desde ahí provocará una circulación de vientos del este en toda la Península y del nordés en Galicia. Será una jornada con nubes y grandes claros, especialmente en las Rías Baixas por la tarde. Además, hoy se producirá un ascenso notable de los valores máximos, de hasta seis grados en algunos casos. Vigo y Pontevedra llegarán hasta los 22 grados. Sin embargo, las mínimas serán bastante bajas. La oscilación térmica entre la máxima más alta y la mínima más baja será de 20 grados en ciudades como Ourense.

Mañana, los vientos de componente este impulsarán una nueva jornada muy soleada de manera generalizada y otro ascenso de las máximas. En la mitad sur de la comunidad llegarán al menos hasta los 23 grados, valores altos para la época del año. La sensación térmica será incluso de calor en las horas centrales del día. Las noches seguirán siendo gélidas.

Y mientras Galicia disfruta de unas condiciones típicamente primaverales, la circulación de levante trasladará la inestabilidad a la mitad este de España, donde esperan lluvias intensas para los próximos días.Algunas pueden caer en forma de barro debido a la presencia de calima

El jueves la borrasca se va a situar en el Mediterráneo mientras el anticiclón estará ubicado al oeste de la Península con una presión bastante elevada, de 1.038 milibares, algo que da buena cuenta de su estado actual, mucho más reforzado que hace unas semanas. Debido a la posición del sistema de altas y bajas presiones se va a crear un corredor de vientos del norte que provocará que llegue aire más frío. Como consecuencia, las temperaturas se van a desplomar. En algunos casos hasta siete grados respecto a los valores previstos para mañana. En Lugo la máxima apenas superará los 11 grados. Será, también, una jornada de chaparrones generalizados.

El viernes, el centro de Regina estará justo encima de la Península. Se mantendrán los vientos del norte y el corredor de are frío que provocará una configuración de chubascos en toda la comunidad. Las lluvias podrían caer a primeras horas de la jornada en forma de nieve en las zonas de montaña. Las temperaturas no presentarán grandes cambios y, por tanto, será una jornada mucho más gélida que hoy y mañana.

Una característica que comparten las danas y las borrascas frías es que sus efectos siempre suelen durar más. A veces, son sistemas con comportamientos erráticos o estacionarios, es decir, que apenas se mueven. En este caso, Regina sí se desplazará, pero muy poco. Esto implicará que el fin de semana todavía siga afectando a Galicia.

El sábado regresa el nordés. Será una jornada con nubes y algunas lluvias ocasionales, aunque también habrá grandes claros. Y dentro de la montaña rusa, el termómetro volverá a subir ligeramente. El pronóstico para el domingo es muy parecido, con un tiempo cambiante y un ambiente térmico más fresco.

La semana que viene podría comenzar igual que esta. El anticiclón seguirá reforzado al oeste de la Península y una nueva borrasca quedará asilada al norte de Galicia. Esta configuración abriría otro pasillo de aire frío que se traducirá en una meteorología algo inestable y temperaturas bajas para la época del año. Algunos modelos meteorológicos destacan que la semana que viene en una ciudad como Vigo la máxima podría estar por debajo de los ocho grados. A finales de la semana que viene podría volver a formarse una borrasca aislada y estacionaria.

A pesar de todo, las anomalías de temperatura previstas para el mes de marzo en la comunidad gallega serán negativas (por debajo de la media) o simplemente no habrá. Es decir, las precipitaciones dejarán cantidades normales en esta época del año.