Un 69 % de españoles consideran la prostitución violencia contra la mujer, pero el 70 % rechazan castigar a los clientes

Europa Press MADRID

SOCIEDAD

Prostitución callejera en Vigo en una imagen de archivo
Prostitución callejera en Vigo en una imagen de archivo XOAN CARLOS GIL

Un aplastante 91,2 % de las mujeres rechazarían mantener una relación de pareja con una persona que haya pagado por mantener relaciones sexuales

26 feb 2026 . Actualizado a las 16:13 h.

Casi el 69 % de los españoles consideran que la prostitución es «una forma de violencia contra las mujeres», un porcentaje que se eleva hasta el 75,1% entre las mujeres, según los resultados de una encuesta a 10.019 personas elaborada con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) e impulsada por el Ministerio de Igualdad, a través de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género (DGVG). El estudio ha sido presentado este jueves por la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en un acto en la sede del Ministerio, donde ha estado acompañada por la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, y la delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, Carmen Martínez Perza.

Los resultados de esta investigación reflejan que el 79,1% de los entrevistados creen que la prostitución pone en riesgo la dignidad de las personas que se prostituyen, mientras que más del 75 % opinan que la mayor parte de las mujeres prostituidas son víctimas de explotación sexual. En este sentido, más de tres cuartas partes de los españoles consideran que la prostitución no es un trabajo «como otro cualquiera» y un 79,8 % rechazan que se trate de «una forma de ejercer la libertad sexual».

Según los resultados publicados este jueves por el Ministerio de Igualdad, el 82 % de la población cree que pagar para mantener relaciones sexuales y ver pornografía es un comportamiento más propio de los hombres, mientras que la prostitución es concebida como un ejercicio más propio de las mujeres. En este contexto, al 63 % de los entrevistados les parecería mal que un hombre de su familia pagase por mantener relaciones sexuales, un porcentaje que crece hasta el 71,1 % entre las mujeres. Además, un 91,2 % de las mujeres aseguran no tener ninguna disposición a mantener una relación de pareja con una persona que pague por mantener relaciones sexuales. Por otro lado, siete de cada diez encuestados creen que las mujeres que se prostituyen lo hacen por «necesidad económica» y un 41,5 % consideran que son forzadas a ello.

En relación con la pornografía, el 71,6 % de los españoles entienden que fomenta la violencia contra las mujeres y un 93,3 % defienden la necesidad de limitar el acceso de los menores. Así, creen que la responsabilidad de fijar estas limitaciones corresponde principalmente a la familia, los padres y las madres, pero también al Gobierno.

Además, siete de cada diez consideran que pagar por ver actos sexuales en internet es una forma de consumir prostitución. Seis de cada diez afirman saben qué es Onlyfans o JustForFans, siendo mayor el conocimiento entre hombres y entre los 16 y los 34 años. La necesidad económica sería el principal motivo que llevaría a algunas personas a crear contenido íntimo en estas plataformas, según los entrevistados.

Preguntados por los riesgos que pueden correr las mujeres que ofrecen contenidos íntimos o sexuales en plataformas digitales, los entrevistados señalan el chantaje o la extorsión, la difusión no autorizada o el acoso. Un 95 % de los españoles creen que las plataformas deberían estar obligadas a eliminar el contenido sexual no consentido que se publique en ellas.

En cuanto a las medidas para erradicar la prostitución, casi la mitad de la población estima que la más necesaria es el refuerzo de la educación en igualdad, la sexualidad y los derechos humanos desde la infancia. Igualmente, se ve necesario el ofrecimiento de programas sociales y económicos para que las mujeres puedan dejarla. Solo tres de cada diez encuestados creen que castigar a quienes pagan por la prostitución y a quienes se lucran de ella —pero no a las mujeres prostituidas— podría ser otra medida eficaz.

En concreto, sobre aquellos que se lucran con la actividad sexual ajena, un 82,4 % mencionan la pena de cárcel como castigo y un 85,6 % opinan que contribuiría a reducir la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual.