El desgarrador relato de Ricardo Arroyo: «Estoy recuperándome en una clínica de descanso»

JOAQUINA DUEÑAS MADRID / COLPISA

SOCIEDAD

Ricardo Arroyo en una fotografía del 2016.
Ricardo Arroyo en una fotografía del 2016. Europa Press / Europa Press

«Me pudo el estrés», explicó el actor de «La que se avecina», que lleva casi dos años ingresado

25 feb 2026 . Actualizado a las 17:52 h.

Después de 14 temporadas siendo uno de los personajes más queridos de La que se avecina, el personaje de Vicente, conocido como el hombre cojín, desapareció de la pequeña pantalla y Ricardo Arroyo, al actor que lo encarnaba, se retiró de la vida pública. Hacía ya tres años que no se sabía nada de él, pero el programa El tiempo justo lo localizó para dar a conocer su dura realidad. «Estoy recuperándome en una clínica de descanso», explicó Arroyo. «Me pudo el estrés. Llegó un momento en que dije: 'Hasta aquí'. Fui de urgencias y de una clínica pasé a otra y de otra a otra», relató.

Las maratonianas jornadas de rodaje con doce horas de trabajo diario durante más de una década terminaron por dejar una profunda huella en su salud que le está costando borrar. «Llevo ingresado casi dos años. Voy pagando unos 3.000 euros al mes o algo así. Eso no me ha pasado por la fama, sino por la prisa», subrayó. «El estar trabajando un día, llegar a casa a las ocho o nueve de la noche, ponerte a cenar, ponerte a estudiar y levantarte al día siguiente a las seis o siete de la mañana para volver a trabajar», recordó. Un estrés del que no ha terminado de recuperarse, aunque confiesa que va «cada vez mejor, pero tengo que tener cuidado». Y es que sufre de mareos que le han llevado a tener «casi 20 caídas por la calle».

A pesar de todo, a sus 75 años, echa de menos la interpretación y hablar con sus compañeros, si bien lamenta que «ninguno de ellos se ha puesto en contacto». «Aquí, cuando tienes popularidad o estás trabajando, eres la hostia. En cuanto desapareces del grupo, nadie se acuerda de ti. Te sientes abandonado», ha lamentado. Aún así, no descarta volver a actuar y está seguro de que «contarían conmigo».