La actriz Eva Isanta revela que padece turofobia, un miedo extremo que ha obstaculizado su continuidad en «Top Chef»
SOCIEDAD
La intérprete, conocida por sus papeles en «Aquí no hay quien viva» y «La que se avecina», fue la segunda expulsada del concurso
20 feb 2026 . Actualizado a las 20:18 h.La actriz Eva Isanta no ha durado mucho en el programa Top Chef: Dulces y famosos. La intérprete, conocida por sus papeles en Aquí no hay quien viva y La que se avecina, se convirtió este miércoles en la segunda expulsada del concurso de repostería de La 1. Y había una razón que ha obstaculizado su continuidad en el formato. Según ha revelado, desde que era muy pequeña padece turofobia.
«Soy una cosa que se llama turofóbica», ha expresado tras su imposibilidad para seguir adelante en una de las pruebas decisivas para seguir en el programa. Y ha explicado en qué consiste este problema tan poco conocido como real. «Yo el queso no puedo ni verlo. La turofobia es el miedo al queso y es una limitación», indicó la intérprete de 54 años.
En efecto, la turofobia supone una aversión extrema, en ciertos individuos incluso incapacitante, hacia el queso. No tiene nada que ver con la intolerancia a la lactosa ni con un disgusto en el paladar al sabor del producto fermentado de la leche animal, sino que se trata de un miedo irracional que provoca reacciones físicas, que van desde las náuseas o mareos hasta ataques de ansiedad o ansiedad o sensación de angustia ante la mera presencia del queso, ya sea por verlo, olerlo o por su textura.
Se desconoce exactamente qué es lo que se provoca, aunque las causas suelen tener que ver o bien por el condicionamiento —después de alguna mala experiencia traumática, generalmente en la infancia—, bien por un trastorno de ansiedad que se dispara como reacción al queso o bien por la asociación psicológica a algo desagradable o un rechazo a sus características.
Según ha explicado Isanta, su problema le viene desde que era pequeña y le afecta en su vida cotidiana en muchas situaciones, como al pasar por el pasillo de lácteos del supermercado. «Tengo que taparme directamente la nariz», indicó la intérprete al reconocer que no era capaz de soportar oler o probar el ingrediente que tenía que utilizar en su reto. «Somos bastantes, no somos una secta. O sea, que no estoy loca, es verdad», bromeó.