Bad Bunny vuelve a los escenarios tras la Super Bowl con su actuación en Buenos Aires

La Voz ESTHER REBOLLO | EFE

SOCIEDAD

Bad Bunny en el primer concierto de su gira mundial DeBI TiRAR MaS FOToS.
Bad Bunny en el primer concierto de su gira mundial DeBI TiRAR MaS FOToS. Tomas Cuesta | REUTERS

En el primero de sus tres conciertos programados en la ciudad argentina el músico lanzó un mensaje de unión latinoamericana

14 feb 2026 . Actualizado a las 15:40 h.

El artista del momento no descansa. Tras su intervención apoteósica en el medio tiempo de la Super Bowl del pasado domingo, el puertorriqueño Bad Bunny comenzó esta semana la gira de su galardonado álbum DeBí TiRAR MáS FOToS con el primero de sus tres conciertos en Buenos Aires. Una invitación a divertirse, perrear y vivir el presente, con guiños a los astros del fútbol argentino y un recuerdo a grandes temas de la música de este país: Alfonsina y el mar y De música ligera.

El concierto comenzó con un vídeo proyectado en una gran pantalla, donde un adulto explica a un niño lo que significa pertenecer a un lugar. Ese lugar es el barrio porteño de La Boca y la conversación es la letra de La Mudanza, la canción que relata la vida de Benito Antonio Martínez Ocasio, el mismo Bad Bunny. Ahí empezó todo.

A continuación, Benito salió al escenario y fue recibido con una ovación que hizo retumbar el Estadio Monumental de Buenos Aires, que acogió a 70.000 personas, según los organizadores, con entradas agotadas. Siguió con Callaita, Pitorro de Coco, Weltita y Turista.

«La única razón por la que estamos aquí es para que ustedes la pasen bien. Por un momento, aunque sea por una noche, olvidemos todo lo que pueda estar ocurriendo fuera de este estadio y tengamos una noche llena de alegría y felicidad», dijo Bad Bunny.

El artista que dejó boquiabierto al mundo hace solo una semana en la Super Bowl calló por espacios prolongados de tiempo, permitió que sus seguidores lo llamaran a gritos y corearan su nombre con emoción. En medio de la apoteosis, el puertorriqueño gritó: «¡Argentina!, disfruta, vive, ama y baila sin miedo esta noche». Hizo también mención a «la unidad del pueblo argentino y la unidad de los argentinos con el resto de América Latina».

A continuación sonaron Baile inolvidable y Nuevayol, y el estadio se convirtió en una pista de baile sin fin. Fueron más de dos horas de música, baile, luz, fuegos artificiales y pantallas gigantes que no dejaron indiferente a nadie.

Y así llegó el momento de la famosa ‘casita' de Bad Bunny, por la que han desfilado personalidades de la cultura de todo el mundo durante la gira DTMF. En la noche de este viernes se pudo ver a Bizarrap, María Becerra, Tini Stoessel y Nicki Nicole.

Cuando Bad Bunny cambió de vestuario para dirigirse a la casita y dejó en el camerino su ya tradicional traje blanco impoluto, se puso una camiseta de la selección argentina de fútbol con el número 19, perteneciente a una edición especial del 2006, la que lució Lionel Messi en su debut mundialista.

Los guiños al fútbol argentino no se detuvieron ahí, también estuvieron en el merchandising, ya que las más vendidas fueron las camisetas del sapo concho, que se ha hecho famoso en los conciertos de Bad Bunny por representar a una especie en peligro de extinción de Puerto Rico. El simpático sapo simula a Maradona cuando, con la mano, encajó un gol contra los ingleses en el mundial de 1986.

Todas las camisetas que se vendieron en el Monumental tenían en la etiqueta la leyenda Made in Puerto Rico, la bandera de la isla en azul claro, es decir, la independentista, y la firma de Benito Antonio. Al final del concierto estaban agotadas.

En la casita se desató el perreo, todos y todas bailaron, gozaron y se divirtieron, siguiendo el consejo de Bad Bunny. Desde allí sonaron temas como Veldá, Titi me preguntó, Voy a llevarte pa PR y Yo perreo sola.

El grito «Acho PR es otra cosa» lo lanzó un emocionado joven que el artista lo eligió entre el público, luego cantó Otra noche en Miami sobre el tejado de la casita, sentado en un aparato de aire acondicionado, muy típico de su isla.

Bad Bunny regresó al escenario principal y terminó cantando 29 temas, entre medias, homenajeó a Mercedes Sosa y al grupo Soda Stereo, y recordó su primera gira por Buenos Aires.

Los fanáticos de Bad Bunny en Buenos Aires en la previa al concierto del puertorriqueño.
Los fanáticos de Bad Bunny en Buenos Aires en la previa al concierto del puertorriqueño. Tomas Cuesta | REUTERS

«¿Cuántos de ustedes estuvieron en mis conciertos hace diez años?», preguntó al público exhausto de bailar y reír, mientras cantaba Café con Ron. Terminó con DtMF y el artista pidió seguir el consejo de su canción: disfrutar de la vida, vivir el presente, divertirse y perrear para ser felices.

Bad Bunny realizó en 2017 su primera gira en Argentina, fueron trece conciertos en cuatro días, en barrios de Buenos Aires y en el Conurbano, es decir, los suburbios de la capital. Casi diez años después, ha regresado a Argentina para deleitar a más de 200.000 personas en solo tres conciertos. Argentina, recordó Benito, siempre lo trató bien.