Un total de 44 especies se extinguieron en el 2025

LA VOZ AGENCIAS / EFE

SOCIEDAD

El zarapito fino, un ave migratoria emparentada con el zarapito trinador, se ha sumado a la lista.
El zarapito fino, un ave migratoria emparentada con el zarapito trinador, se ha sumado a la lista. Andreas Trepte;(A.Trepte@gmx.de;

La Lista Roja de la UICN agrupa dentro de esta categoría irreversible aves, mamíferos e invertebrados

31 ene 2026 . Actualizado a las 14:43 h.

Un total de 44 especies animales, fúngicas y vegetales se extinguieron en el 2025. Esta es la evaluación científica que recoge la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, elaborada y actualizada a diario por expertos de todo el mundo. Dentro de esta categoría irreversible destacan varios especímenes de aves, mamíferos e invertebrados. Entre ellas está el zarapito finoNumenius tenuirostris, por su nombre científico—, un ave migratoria que durante siglos surcó los cielos de Eurasia y del norte de África y que está estrechamente emparentada con el zarapito trinador, aún presente en varios puntos de España.

Otra de las especies perdidas durante el 2025 es el Conus lugubris, un pequeño caracol marino de las costas de Cabo Verde, algo molesto para los humanos por su picadura venenosa, pero crucial para la biodiversidad oceánica según los científicos.

La tragedia también golpea de lleno a los mamíferos, como es el caso de la musaraña de la Isla de Navidad —Crocidura trichiura—, un diminuto insectívoro australiano de unos 15 centímetros de largo que se ha dado por desaparecido tras ser visto por última vez en la década de 1980. Australia ha sido protagonista de la desaparición permanente de tres especies de bandicuts, unos pequeños marsupiales omnívoros de hocico alargado, orejas grandes y cola peluda que durante siglos fueron capaces de adaptarse a ambientes extremos, pero no a la acción del ser humano.

48.600 especies en peligro de extinción

Desde la UICN advierten que más de 48.600 especies están a día de hoy en peligro de extinción, cifra que supone un 28 % del total de especies evaluadas, siendo las cícadas —71 %—, los corales —44 %—, los anfibios —41 %— y los tiburones y rayas —38 %— los más amenazados. «Las especies se evalúan con criterios cuantitativos que miden su riesgo de extinción, como el tamaño y la tendencia de la población, el área de distribución, el grado de fragmentación, la velocidad del declive y la probabilidad de extinción estimada», explica a Efe la coordinadora del Programa de Especies en el Centro de Cooperación del Mediterráneo de la UICN, Catherine Numa.

Según datos oficiales de la UICN, en los últimos cinco años hasta un total de 310 especies han pasado a la categoría de «extinta», aunque Numa puntualiza que el volumen está «condicionado por los proyectos y estudios que hay en marcha», lo que provoca que, cuando se publican los resultados de un proyecto amplio, el número de especies catalogadas como «extinta» «aumente puntualmente».

Pese a esto, desde la UICN advierten que «la tasa de extinción es hoy mucho mayor» y que además se observan «patrones muy claros», como la pérdida y degradación de hábitat, la introducción de especies invasoras, la sobreexplotación, las enfermedades emergentes y —cada vez en mayor medida— el cambio climático. Todos estos patrones tienen como denominador común la actividad humana, ya sea de forma directa o indirecta, aunque aún la humanidad —matiza Numa— está a tiempo de salvar muchas especies.