Julio Iglesias asegura «que todo se va a aclarar» tras las denuncias de abusos sexuales por parte de dos exempleadas
SOCIEDAD
El cantante ha contratado al abogado José Antonio Choclán, que en la actualidad representa también al comisionista Víctor de Aldama y que defendió a Cristiano Ronaldo en el proceso por fraude fiscal
15 ene 2026 . Actualizado a las 21:16 h.Julio Iglesias ha dado este miércoles a la revista Hola! sus primeras declaraciones después de que trascendiera la denuncia de abusos sexuales por parte de dos de sus exempleadas. En ellas asegura que «todo se va a aclarar». Según recoge la revista, el entorno más cercano del cantante niega «totalmente los hechos y muestra estupor ante lo que está sucediendo». Para Iglesias «no es el momento de hablar», aunque lo será «muy pronto». Se encuentra preparando su defensa.
Hola! afirma que Iglesias quiere llegar al fondo de la cuestión para que «no quede ninguna duda» de cuáles son «las verdaderas circunstancias y el relato real de todo lo sucedido». Este miércoles trascendió que la Fiscalía de la Audiencia Nacional tomará declaración a las dos mujeres que el pasado 5 de enero denunciaron, representadas por Women's Link, presuntos casos de acoso y agresión sexual en el 2021 por parte del cantante.
Contrata al abogado José Antonio Choclán
Julio Iglesias ha contratado al abogado José Antonio Choclán para hacer frente a las acusaciones vertidas contra él, según han confirmado a Efe fuentes jurídicas. El bufete Choclán, con sede central en Madrid, ha intervenido en varios casos de gran notoriedad pública, entre ellos el que se siguió contra Carlos Iglesias, hermano del cantante, por fraude a Hacienda.
En la actualidad, por ejemplo, representa al comisionista Víctor de Aldama, implicado en el caso Koldo sobre el presunto cobro de comisiones ilegales en contratos públicos de mascarillas durante la pandemia y en un supuesto fraude millonario en el sector de los hidrocarburos.
Choclán defendió a Cristiano Ronaldo en el proceso por fraude fiscal y a los también futbolistas Gabi Fernández y Ángel Lafita en el juicio por el presunto amaño del partido Levante-Zaragoza de 2011.
Además, fue abogado de Rita Barberá en la causa por blanqueo en el Tribunal Supremo y de David Marjaliza, colaborador en el caso Púnica, entre muchos otros.
En rueda de prensa, el equipo legal de Women's Link anunció que el Ministerio Público les tomará declaración en calidad de testigos protegidos. Giovana Ríos, directora ejecutiva de la organización, calificó sendas decisiones como «un paso muy importante en la búsqueda de la justicia» de ambas mujeres, al tiempo que dejó claro que «las autoridades están respondiendo de forma ágil». Asimismo, reveló que hay otras mujeres que fueron trabajadoras del artista que se han puesto en contacto con ellas, si bien evitó mencionar si también fueron presuntamente víctimas del cantante, por lo que no ofreció datos para proteger su intimidad.
En cuanto a las dos denunciantes, no hay fecha prevista para esas declaraciones que podrían ser por medios telemáticos habida cuenta de que no residen en España. «Esos detalles no los tenemos y se tratan con cierta reserva», añadió la letrada Gema Fernández, quien no duda de que el caso es «competencia» de la Justicia española.
Desde Fiscalía, por su parte, insisten en el secreto de las diligencias para no dar más detalles de su actuación, que son preprocesales, es decir, que no está judicializado. Ríos explicó que las dos decisiones de la Fiscalía formaban parte de las medidas de protección que habían solicitado en su denuncia, porque Julio Iglesias «ostenta un poder diametralmente distinto de las denunciantes», subrayó, derivado de su influencia y de su poder económico. Además, temen que el cantante intente «localizarlas» así como «disuadirlas» de llevar a cabo nuevas acciones en su contra.
Esas medidas de protección son las siguientes: que se evite el contacto entre las denunciantes y sus familiares con el cantante y su entorno; que se tomen las medidas necesarias para proteger la intimidad de las mujeres; que se tome declaración a ambas mujeres con las condiciones adecuadas y que las medidas eviten la revictimización de las trabajadoras que aún siguen empleadas por el cantante.
República Dominicana, Bahamas y España
Las situaciones denunciadas habrían ocurrido en las casas de Julio Iglesias en República Dominicana, Bahamas y España. Una de las mujeres era empleada del hogar y la otra fisioterapeuta. Las extrabajadoras han aportado documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp, registros de llamadas y solicitudes de permisos migratorios de Julio Iglesias al Gobierno de España, de Bahamas y de República Dominicana, según señalan El Diario y Univisión, los medios que han llevado a cabo la investigación.
El relato de ambas describe agresiones sexuales como penetraciones sin consentimiento, bofetadas, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas a ellas y a otras empleadas.