La Xunta aprueba un ambicioso plan para poner freno a las enfermedades de transmisión sexual dotado con 195 millones de euros
12 ene 2026 . Actualizado a las 19:02 h.Las infecciones de transmisión sexual (ITS) llevan años al alza en España, un sostenido crecimiento silencioso que en cifras se traduce en 41.918 nuevos casos de clamidia al año, 37.257 de gonorrea, 11.930 de sífilis y 3.340 de VIH, según los últimos datos del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad. Para frenar este goteo progresivo —y erradicarlo en cuatro años como problema de salud pública— la Xunta de Galicia aprobó este lunes, en su reunión semanal, un ambicioso plan dotado con 195 millones de euros de aquí al 2030. Entre otras actuaciones, se ampliarán los cribados oportunistas —a petición de la persona interesada o aprovechando una consulta por otro motivo médico— de VIH y hepatitis C y B, se adoptará un abordaje integral —hasta ahora se afrontaba por un lado el VIH y por otro, «otras infecciones»—, se insistirá en la prevención y en la vacunación, y se optimizarán tanto los tratamientos como la atención a las personas afectadas.
El plan cuenta con distintos ejes estratégicos que van desde mejorar el sistema de vigilancia epidemiológica para tener las ITS bien monitorizadas —e identificar grupos claves de población— hasta reducir su incidencia facilitando el acceso a métodos de protección eficaces, pasando por diagnosticar de forma precoz, facilitar el acceso al sistema sanitario de los infectados —y asegurar su tratamiento—, mejorar la calidad de vida de las personas con VIH y capacitar a los profesionales para atender estos casos. Pero, ¿qué supondrá esto en la práctica?
En el marco de este plan se desarrollarán distintas acciones concretas, explica el Ejecutivo gallego a través de un comunicado, entre las que destacan la elaboración y difusión de una campaña específica de comunicación centrada en la prevención y dirigida especialmente a la población joven, la unificación de la vigilancia de todas las infecciones de transmisión sexual —para prevenirlas, controlarlas e integrar la secuenciación microbiológica—, la elaboración de un mapa de recursos que recoja todas las entidades sanitarias y comunitarias relacionadas con la atención de la salud sexual, y la facilitación de preservativos.
Además, se seguirá vacunando del virus del papiloma humano, de la viruela del mono, de la hepatitis A y de la B, y del gonococo, y se realizarán cribados oportunistas de VIH en los tramos de mayor incidencia, tanto en atención primaria como en las consultas hospitalarias. También se ampliarán los de hepatitis B y C a la cohorte de 40 a 49 años. En cuanto a otras enfermedades, como la gonorrea, se ofrecerá a los grupos de edad de mayor incidencia o riesgo pruebas para realizar en el propio domicilio a través de autotomas.
Las infecciones de transmisión sexual son una de las principales causas de enfermedad aguda, infertilidad, discapacidad a largo plazo y muerte, con graves repercusiones clínicas y psicológicas, e importantes costes económicos y sociales. Existen más de 30 tipos distintos, a los que hay que sumar infecciones como las hepatitis virales A, B y C que, aunque no son estrictamente de transmisión sexual, pueden transmitirse por esta vía en determinados contextos, especialmente la B.