Estados Unidos, Navidad menos blanca

Xavier Fonseca Blanco
XAVIER FONSECA REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Vista de una iglesia cubierta por la nieve en Carlisle, Massachusetts (Estados Unidos)
Vista de una iglesia cubierta por la nieve en Carlisle, Massachusetts (Estados Unidos) CJ GUNTHER | EFE

La atmósfera ha decidido este año arruinar uno de los grandes iconos del invierno del país norteamericano. No obstante,  en Nueva York, más de 1.700 vuelos fueron cancelados ayer debido a una intensa tormenta invernal que afecta al nordeste del país

27 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La atmósfera ha decidido este año dificultar uno de los grandes iconos del invierno en Estados Unidos: la Navidad blanca. Un episodio de calor invernal está extendiendo aire anormalmente templado desde el sur hacia las grandes llanuras y gran parte del país, con temperaturas muy por encima de lo habitual para estas fechas.

Este exceso de calor no solo eleva los termómetros, sino que altera por completo el reparto de la nieve. Para que haya una Navidad muy blanca no basta con que nieve, sino que resulta necesario que el frío se mantenga el tiempo suficiente para conservar la nieve en el suelo. Y este año, salvo en algunas zonas del norte, las Montañas Rocosas y áreas concretas de los Grandes Lagos, esas condiciones no se han cumplido.

Detrás de esta situación se encuentra una corriente en chorro muy ondulada, que favorece grandes intercambios de aire entre el sur y el norte del continente. En este caso, el chorro permite que el aire cálido avance muy al norte y quede atrapado bajo una amplia zona de altas presiones, formando lo que se conoce como un heat dome o cúpula de calor. Este fenómeno actúa como una tapa, impidiendo la entrada de aire frío y reforzando el episodio de temperaturas anómalamente altas incluso en pleno invierno.

El contraste resulta llamativo en áreas como Nueva York, donde más de 1.700 vuelos fueron cancelados ayer debido a una intensa tormenta invernal que afecta al nordeste del país. Ante el avance del temporal, la ciudad de Nueva York emitió una alerta de viaje al advertir que las bajas temperaturas dificultan el derretimiento de la nieve, lo que incrementa el riesgo de condiciones resbaladizas y peligrosas en carreteras y vías urbanas.

Más allá de la estampa navideña, este tipo de configuraciones pone de relieve una atmósfera cada vez más propensa a extremos. La combinación de una corriente en chorro muy ondulada y altas presiones favorece situaciones poco habituales para la época del año, con episodios cálidos prolongados en invierno y una distribución muy irregular del frío y la nieve.