La variante K de la gripe A acelera la transmisión y eleva la presión asistencial
SOCIEDAD
La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) reclama planes de contingencia para evitar sobresaturación. Enfatizan en la importancia de tomar medidas como lavarse las manos y evitar el contacto cercano
05 dic 2025 . Actualizado a las 11:06 h.El vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Javier Millán, ha explicado que el adelanto de la epidemia de gripe en el país tiene que ver con la variante K de la gripe A, que acelera la velocidad de transmisión y eleva la presión asistencial, pero no tiene porqué generar casos más graves.
Desde SEMES han detallado que las infecciones respiratorias agudas (IRAs) han aumentado un 30 por ciento su afluencia en los últimos días, aunque aún no han alcanzado su pico. La tasa media de incidencia de supera los 600 casos por cada 100.000 habitantes, aunque en determinados departamentos y áreas sanitarias se registran cifras que rebasan los 1.600 casos por cada 100.000 habitantes.
Los urgenciólogos han advertido que este aumento notable de la circulación de virus respiratorios está generando un incremento de descompensaciones en pacientes con patologías crónicas, especialmente cardiópatas y personas con trastornos respiratorios. Los colectivos más vulnerables, personas mayores, inmunodeprimidas o con enfermedades oncohematológicas, están siendo los más afectados por estas complicaciones.
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Los hospitales también están sufriendo las consecuencias de los virus respiratorios, con un incremento de los ingresos y la tasa de hospitalización por cuadros de descompensación. En concreto, la tasa de hospitalización por afecciones respiratorias se sitúa ya en 15 casos por cada 100.000 habitantes. El 26 por ciento de los casos están provocados por la gripe A, un dos por ciento son cuadros relacionados con el covid, y un cuatro por ciento con el virus respiratorio sincitial (VRS).
Según datos de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, en algunos centros la actividad podría llegar a superar entre un 15 y un 20 por ciento la frecuentación habitual.
Ante esta situación, el doctor Millán ha reclamado la puesta en marcha de planes de contingencia que permitan reforzas las plantillas de Urgencias y Emergencias para evitar la sobresaturación de los servicios y garantizar su capacidad de respuesta. «En realidad, hablamos de la capacidad de respuesta de todo el sistema sanitario», ha subrayado.
En esta línea, ha subrayado la importancia de establecer un seguimiento continuo de la ocupación hospitalaria con el fin de asegurar la disponibilidad de camas para ingresos urgentes. Según ha precisado, esto permitiría agilizar drenajes de pacientes desde Urgencas y evitar las largas esperas que, en ocasiones, se producen a la hora de acceder a una cama de hospitalización.
Transmisión
Los médicos de Urgencias han recordado que el virus de la gripe se transmite de persona a persona, principalmente por el aire, a través de las gotitas de saliva y secreciones nasales que se expulsan al toser, al hablar o al estornudar. Estas pueden quedar en las manos, en las superficies o dispersas en el aire, por lo que el contagio puede darse por tocarse los ojos, la nariz o la boca después de estar en contacto con las gotitas de una persona con gripe.
Por ello, han enfatizado la importancia de las medidas preventivas para evitar contagios. Lavarse las manos con frecuencia; taparse la boca y la nariz al estornudar o toser; utilizar pañuelos desechables; evitar los besos y contacto muy cercano, así como compartir vasos, cubiertos, toallas y otros objetos que hayan podido estar en contacto con saliva o secreciones; limpiar con más frecuencia superficies comunes si en casa hay alguien con gripe; y llevar una vida sana son algunos de los consejos de los especialistas.
Además, han señalado que el uso de mascarilla es recomendable en personas enfermas o que han comenzado con síntomas compatibles con gripe cuando se encuentren en presencia de otras personas, máxime en zonas poco ventiladas; en centros sanitarios como centros de salud y hospitales; en cuidadores sanos de una persona con gripe o con síntomas compatibles con la misma cuando estén en presencia del enfermo; y en locales cerrados, aglomerados, donde se debe intentar tener la máxima ventilación posible.
En caso de tener síntomas de la gripe, que pueden incluir dolores musculares, escalofríos, tos seca sin expectoración, fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y, en algún caso, vómitos y diarrea, han instado a permanecer en casa para evitar contagiar a otras personas, teniendo en cuenta que el virus se puede transmitir desde un día antes de empezar con los síntomas hasta siete días después, con una capacidad máxima de contagio los tres primeros días.
El tratamiento debe centrarse en mantener un reposo relativo, beber abundantes líquidos, evitar el consumo de alcohol y tabaco, tomar medicación que mejore los síntomas como la fiebre o el dolor de cabeza. En este punto, los expertos han resaltado que la gripe está causada por un virus, por lo que los antibióticos no mejoran los síntomas ni aceleran la curación. Asimismo, han señalado que no se dé aspirina a niños ni adolescentes.