Los reyes entregan a Fran Sevilla el premio Francisco Cerecedo

La Voz

SOCIEDAD

BENITO ORDOÑEZ

Xosé Luís Vilela insta en el acto a defender el «buen periodismo»

18 nov 2025 . Actualizado a las 23:12 h.

Ha estado en infinidad de guerras en las que ha puesto voz y dolor a las víctimas a través de sus crónicas en Radio Nacional, en la que ha emocionado y conmocionado a la vez a los oyentes. Maestro de periodistas y, sobre todo, máximo exponente del «buen periodismo», Fran Sevilla recibió anoche en Madrid el Premio de Periodismo Francisco Cerecedo, otorgado por la Asociación de Periodistas Europeos, en un acto presidido por los reyes de España, Felipe VI y Doña Letizia. Fue el reconocimiento a «una trayectoria de periodismo ejemplar en los lugares más complejos».

Su figura fue loada por el presidente del jurado encargado de fallar el galardón, Xosé Luís Vilela, director de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre, quien definió a Fran Sevilla como un «periodista de paz», pese a haberse curtido como profesional de la comunicación «en todos los conflictos bélicos». El premiado supo plantar «siempre su micrófono donde corre el dolor y donde más injusticias se perpetran» para alzar la voz de las víctimas, pero también, en palabras de Vilela, «es uno de nuestros maestros» por «correr tanto riesgo para abrirnos los ojos».

Y lo es también porque Fran Sevilla ejemplifica el «buen periodismo» en una época convulsa en la que es más necesario que nunca. En un momento también en el que la democracia «está sufriendo graves quebrantos incluso en países que fueron sus abanderados». Justo en este escenario es más necesario que nunca aferrarse a tres conceptos que han servido de guía en el trabajo del homenajeado y que representan la esencia del auténtico periodismo: la verdad, la ética y la palabra.

«Estos tres conceptos —verdad, ética, palabra— siguen siendo las columnas del buen periodismo, y por eso las tres reciben tantos ataques desde fuera de la profesión. Y también desde dentro», denunció Xosé Luís Vilela en su discurso, al mismo tiempo que apeló a la necesidad de mantener estos principios porque «definen el buen periodismo».

Vilela admitió que la profesión puede y debe adaptarse a los nuevos tiempos, a las tecnologías emergentes y «explorar nuevos lenguajes», pero siempre bajo la firmeza de los valores que representa la sociedad democrática. «Y no hay democracia sin periodismo», resaltó el director de la Fundación Santiago Rey Fernández-Latorre.