Una terapia con genes suicidas, nueva esperanza para un raro cáncer infantil

redacción LA VOZ

SOCIEDAD

Investigadores del Instituto de Salud Carlos III que han participado en el avance. De izquierda a derecha: Raquel M. Melero, Saint T. Cervera, Selene Martínez, María Iranzo y Javier Alonso (responsable del equipo).
Investigadores del Instituto de Salud Carlos III que han participado en el avance. De izquierda a derecha: Raquel M. Melero, Saint T. Cervera, Selene Martínez, María Iranzo y Javier Alonso (responsable del equipo). Isciii

Un equipo del Instituto de Salud Carlos III demuestra en modelos preclínicos que es posible reducir e incluso eliminar el sarcoma de Ewing

24 sep 2025 . Actualizado a las 14:02 h.

Un equipo de investigación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) ha logrado un avance significativo en la lucha contra el sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer infantil poco común y muy agresivo. Un estudio preclínico, publicado en la revista Scientific Reports, demuestra que una nueva terapia génica basada en genes «suicidas» puede destruir las células tumorales de esta enfermedad.

Esta denominación se refiere al uso de un gen cuya expresión provoca el suicidio de las propias células que lo expresan, favoreciendo la eliminación de células tumorales.

La investigación, liderada por Javier Alonso, del Instituto de Investigación de Enfermedades Raras (IIER) del ISCIII, coincide con el Día Mundial de la Investigación del Cáncer, que se conmemora cada 24 de septiembre.

 La estrategia utiliza un adenovirus para introducir en las células del sarcoma de Ewing un gen suicida llamado HSV-TK, que proviene del virus del herpes. Este gen por sí solo es inofensivo. Sin embargo, al combinarse con el fármaco ganciclovir, transforma este medicamento en una sustancia tóxica que mata las células cancerosas.

Una de las principales ventajas de esta terapia es su alta especificidad. El gen suicida solo se activa en las células del sarcoma de Ewing, lo que minimiza el riesgo de efectos secundarios en células sanas.

A diferencia de intentos anteriores, que solo lograron ralentizar el crecimiento del tumor, esta nueva aproximación ha conseguido reducir el tamaño del tumor e incluso su completa eliminación en modelos preclínicos. Los investigadores creen que esta terapia podría ser curativa.

En palabras del director de la investigación, Javier Alonso, en los últimos 20 años «no ha habido ningún avance significativo en los tratamientos para este cáncer infantil devastador. Es, por tanto, absolutamente imprescindible explorar nuevas vías de tratamiento que sean diferentes a los tratamientos convencionales, que sabemos ya han llegado al máximo que pueden dar».

La nueva terapia ha demostrado ser muy específica y muy eficaz en los estudios preclínicos, «por lo que creemos que podría probarse en un primer ensayo clínico en pacientes en un plazo relativamente corto de tiempo, si disponemos de la financiación adecuada», concluye Alonso.

El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer infantil que afecta a los huesos y los tejidos blandos y para el que ha habido pocos avances terapéuticos en los últimos años. Se trata de un tumor maligno que afecta a niños y adolescentes y del que se diagnostica cada año en España aproximadamente 25 nuevos casos, por lo que esta enfermedad se considera también, como la mayoría de los tumores infantiles, una enfermedad rara.

Aunque actualmente se consiguen tasas de supervivencia de aproximadamente el 70 %, desde hace años no se vislumbran avances significativos en los tratamientos, por lo que es necesario avanzar en terapias innovadoras que tengan menos efectos secundarios que los tratamientos actuales (radioterapia y quimioterapia), y que permitan mejorar las tasas de supervivencia, especialmente en los pacientes con metástasis y recaídas, que tienen mucho peor pronóstico.

Este estudio ha sido financiado por el ISCIII y varias asociaciones de pacientes de cáncer infantil, como la Asociación Pablo Ugarte, la Asociación Candela Riera y la Fundación Sonrisa de Alex.