Helados de carne cruda, sangre o muesli para refrescar a los animales

María Viñas Sanmartín
maría viñas REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

BIOPARC | EUROPAPRESS

El Bioparc de Valencia activa su protocolo especial, con duchas de lluvia artificial y zonas de baño

05 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Bioparc de Valencia ha activado un protocolo para hacer frente al episodio de altas temperaturas que incluye helados adaptados a todos los gustos y preferencias de los animales, además de lluvia artificial y zonas de baño. Los denominados «enriquecimientos ambientales» para los inquilinos del complejo son estos días fundamentales, por lo que sus empleados han llenado los congeladores con sabrosos y naturales enormes bloques de hielo: con verduras y hortalizas para elefantes, de carne cruda y sangre para los más fieros depredadores —como leones o leopardos—, frutas y semillas para los exquisitos primates —gorilas y chimpancés—, y muesli para los curiosos lémures que, encantados, engullen sin parar sus «mini polos».

Especialmente llamativos resultan otros en formato «gigante», como los que degustan los hipopótamos, con variedad de vegetales. Todos se han elaborado teniendo en cuenta los valores nutricionales, pues forman parte de la dieta especializada que estos meses, de forma preventiva, contiene menor aporte calórico y mayor hidratación.

El Bioparc es un auténtico refugio climático natural: la medición de datos arroja temperaturas y sensación térmica de hasta siete grados menos respecto al centro de Valencia. La clave de este microclima es la exótica colección de árboles, palmeras, arbustos, plantas y flores que componen una frondosa cubierta con sombras por todo el recinto. Además, el espacio está sembrado de estanques y ríos con aguas vivas llenas de peces, que utilizan habitualmente los sitatungas y los búfalos rojos, y estos días incluso los gorilas.

Sesiones de lluvia artificial

Los elefantes recurren a su particular lago y las jirafas, antílopes, avestruces y cebras se refrescan con sesiones de lluvia artificial. Para los jabalíes y rinocerontes hay baños de barro y para las hienas y puercoespines, charcos. «Todas las instalaciones cuentan con partes soleadas y de sombra para que los animales elijan, pero a lo largo del día se encienden varios cañones de riego, sobre todo por las zonas de césped o las arenosas, para que ellos mismos puedan decidir si refrescarse», explican desde el parque. «Hay muchísimas especies a las que les encanta refrescarse, bañarse; algunas se meten por la mañana y repiten a mediodía».