Los fieles donan el 35 % de los 73,6 millones de presupuesto anual de la Iglesia gallega

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca LA VOZ /SANTIAGO

SOCIEDAD

De izquierda a derecha, los obispos de Tui-Vigo, José Antonio Valín; Ourense, Leonardo Lemos; el arzobispo de Santiago, Francisco Prieto; de Lugo, Alfonso Carrasco, y de Mondoñedo Ferrol, Fernando García.
De izquierda a derecha, los obispos de Tui-Vigo, José Antonio Valín; Ourense, Leonardo Lemos; el arzobispo de Santiago, Francisco Prieto; de Lugo, Alfonso Carrasco, y de Mondoñedo Ferrol, Fernando García. SANDRA ALONSO

Son 1.145 sacerdotes quienes atienden a las 3.659 parroquias de la comunidad

16 may 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La Iglesia gallega repitió este jueves en Santiago el ejercicio de transparencia que instauró el pasado año con vocación de continuidad, con la presentación pública de su memoria de actividades, en la que da a conocer además sus ingresos y gastos, en esta ocasión del año 2023. Una acción que ya le valió el reconocimiento de la Conferencia Episcopal Española, que acaba de distinguir a la provincia eclesiástica de Galicia (la suma de las cinco diócesis de la comunidad) con el premio Iglesia Sostenible que presidió el acto.

En cuanto a la economía diocesana, la Iglesia gallega manejó en el ejercicio 2023 un total de 73,6 millones de euros. La mayor partida de ingresos corresponde a los 26,26 millones que aportaron los fieles a través de colectas y suscripciones periódicas, y representa un 35,6 % del total; se sitúan a continuación los 21,1 millones de asignación tributaria, un 29 % de los ingresos de la institución que proceden del IRPF; los ingresos de patrimonio se acercan a 10,7 millones. Esos cuatro apartados alcanzan los 69,3 millones de recursos ordinarios, a los que se suman 4,3 más de ingresos extraordinarios por enajenación de patrimonio, subvenciones de capital y otros apartados.

En los gastos, destacan los 19,73 millones de acciones pastorales y asistenciales, en un territorio con 3.659 parroquias (1.139 en la diócesis de Lugo y 1.078 en la de Santiago), un millar urbanas y 2.654 rurales. Son 1.145 sacerdotes quienes las atienden (su retribución supone 12,1 millones), en una comunidad con 325 monjes y monjas de clausura en 34 monasterios; 214 misioneros en 43 países, y solo 53 seminaristas. La retribución seglar representa 8,85 millones, con cerca de 2,2 millones para centros de formación y 16,8 para conservación de edificios y gastos de funcionamiento.

BICs y visitas a catedrales

La Iglesia tiene 147 bienes de interés cultural; la diócesis de Santiago destina 11 millones a 38 proyectos de rehabilitación; 1,85 la de Lugo y 1,7 la de Tui-Vigo, como principales. La catedral de Santiago recibió en el ejercicio 2023 unos 2,6 millones de visitas; 57.170 la de Lugo; y 38.628 la de Ourense.

Galicia alcanza 3.482 catequistas, y sumó 9.574 primeras comuniones, 8.119 bautizos, 4.761 confirmaciones y 1.317 matrimonios en el 2023. En el ámbito educativo, son 1.090 profesores de religión, con 312.359 alumnos; son once colegios diocesanos, con 3.100 estudiantes; y más de un centenar de colegios concertados de ideario católico, con un alumnado de 60.000 jóvenes.

Nieves Espiñeira: «Acompañamos aos reclusos, que precisan escoita activa»

Detrás de los números de la Iglesia están las personas que la conforman y también aquellos que reciben su ayuda. Lo verbalizó Raúl Alfonso, vicario episcopal para el Patrimonio y el Sostenimiento de la Iglesia en la diócesis de Ourense: «O papa Francisco repetía que quería una Igrexa pobre e para os pobres», y la propia Iglesia deja atrás sus templos para buscar a quienes precisan ayuda. Una actividad caritativa y asistencial que superó los 135.000 beneficiarios en el 2023. Solo Cáritas (5 entidades diocesanas y 468 parroquiales e interparroquiales) llegó a 89.757 personas, con 4.508 voluntarios y 282 contratados; invirtió en esta labor 18,1 millones, con presencia en 141 municipios y 571 puntos de atención.

La presentación de la memoria puso rostro a esas personas que se esconden tras las cifras. Fue el caso de Raquel Fernández, educadora social de Cáritas de Ourense, que explicó la labor del centro Alumar que apoya y acompaña a mujeres que sufren explotación sexual, en contextos de prostitución y víctimas de trata: «Al año acompañamos a unas 300 mujeres: disponemos de una vivienda de protección, donde el año pasado acogimos a diez mujeres; en el centro de día, tenemos 60; y fueron unas 250 en la unidad de calle, con la que vamos a clubes y pisos para acercarnos a estas mujeres, para las que es tan difícil dar el primer paso».

Porque, añade, en más del 90 % de casos están en situación irregular, se sienten cosificadas y no conocen sus derechos: «Solo llegamos a la punta del iceberg, ya que además la prostitución cada vez está más relegada a pisos a los que es más difícil acceder para contactar con ellas».

También Nieves Espiñeira habló de la Iglesia que sale al encuentro de quienes la necesitan. Es delegada de la pastoral penitenciaria de la diócesis de Mondoñedo-Ferrol, y visita semanalmente la cárcel de Teixeiro: «O interno necesita acompañamento e unha escoita activa, porque moitos son doutro país, ou están desarraigados da familia». Es la labor solidaria que prestan, en unas jornadas que nunca saben cómo serán, a diferencia de unos presos para quienes cada día es igual al anterior y al siguiente: «O que ven é cemento e ceo no patio, se non chove e poden saír», expresa.