Buscando la huella humana en el clima

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Imagen de un incendio en la selva amazónica brasileña.
Imagen de un incendio en la selva amazónica brasileña. Bruno Kelly | reuters

La aplicación de los principios de mecánica estadística a la ciencia del clima permite distinguir qué causas del cambio climático son humanas y cuáles naturales, y anticiparse a los puntos de inflexión

06 ene 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Un avance en la ciencia del cambio climático aporta la forma más sólida hasta ahora de vincularlo con causas naturales y humanas, y de detectar señales de alerta de posibles desastres climáticos. Una colaboración internacional ha llevado a aplicar principios de mecánica estadística a la ciencia del clima para definir cómo distinguir la señal del cambio climático del «ruido de fondo» de la variabilidad climática natural y para señalar la proximidad de «puntos de inflexión», como los asociados con el colapso de la circulación del océano Atlántico o de la selva amazónica.

Este avance teórico allana el camino para el desarrollo de métodos innovadores para estudiar el cambio climático y sus riesgos asociados, gracias a una comprensión más avanzada de los mecanismos subyacentes que impulsan el cambio climático.

El artículo, publicado en la revista Physical Review Letters, dará a los científicos la confianza para realizar la atribución del cambio climático y para identificar cuándo estamos en camino a un posible punto de inflexión climática, y para tomar medidas preventivas para mitigarlo. Proporcionará a los responsables de las políticas la certidumbre que tanto necesitan sobre los procedimientos que se utilizan para evaluar el cambio climático.

Los puntos de inflexión son umbrales en nuestro sistema climático que potencialmente conducen a cambios a gran escala y daños a nuestro medio ambiente. Eventos como el colapso de la circulación meridional atlántica, cuya desaceleración daría lugar a un enfriamiento relativo en Europa o el colapso ecológico de la selva amazónica tendrían consecuencias desastrosas para la vida en nuestro planeta. Sin embargo, es difícil prever cuándo estamos llegando a un posible punto de inflexión a partir de los datos climáticos.

«El avance que hemos logrado es relacionar la física del sistema, las leyes que determinan la evolución del sistema, con lo que se puede observar. Está bastante claro que la mejor manera de estudiar el cambio es en las leyes evolutivas que afectan a lo que estamos observando, y que el cambio sería exactamente el forzamiento climático que estamos buscando», explica Valerio Lucarini, matemático de la Universidad de Leicester.