La pérdida de luz solar se acelera

Xavier Fonseca Blanco
Xavier Fonseca REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

Martina Miser

El otoño en el hemisferio norte comienza el próximo miércoles día 22 a las 19.21 horas

19 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El otoño en el hemisferio norte comienza el próximo miércoles 22 de septiembre a las 19.21 horas. El término procede del latín «autumnus» y significa «que llega la plenitud del año» en referencia a que la vegetación alcanza la fase final de su ciclo. El cambio de estación llega del equinoccio, otra palabra latina que quiere decir «día igual a noche». En ese precioso instante ocurre que el sol, visto desde la Tierra, cruza el ecuador celeste y pasa a tener declinación negativa. Sin embargo, no es cierto que hoy se vayan a registrar las mismas horas de luz que de oscuridad. La línea que separa el día de la noche sí se sitúa de forma vertical pero eso no lleva implícito que se iguale la duración. El tiempo de luz será de 12 horas y 11 minutos. «Esos 11 minutos extra se deben a la atmósfera de la Tierra. La luz del Sol se refracta al entrar en la atmósfera terrestre de forma parecida a cuando aparentemente vemos una cuchara que se dobla en un vaso de agua. Eso hace que veamos el Sol un poco antes de que realmente esté por encima del horizonte y poco después de ponerse. Si la Tierra no tuviera atmósfera lo veríamos más ajustado a las 12 horas aunque no totalmente, ya que también tenemos que tener en cuenta el movimiento de la Tierra y la latitud», explica el astrónomo Borja Tosar.

Coincidiendo con este acontecimiento astronómico, estamos en el momento del año en el que los días se acortan con más intensidad. Cada jornada se pierden unos 2,5 minutos de luz. El sol se despidió este viernes por horizonte gallego entre las 20.41 y las 20.43.

Las horas de luz van a menos y también la radiación solar, algo que influye directamente en la meteorología gallega. La progresiva reducción del calor que llega del gran astro elimina el aire cálido que permite que el anticiclón de las Azores se posicione cerca de la Península. En su lugar, el aire frío de origen polar empieza a ganar terreno en las regiones templadas del hemisferio boreal. De esta forma, lo normal en esta época del año es que las altas presiones se retiren y las bajas ocupen su lugar. Claro que la teoría no tiene porque ajustarse siempre con la realidad, sobre todo ahora que la corriente en chorro tiende a moverse generando grandes meandros en cualquier estación del año. Así, durante el otoño perfectamente puede ocurrir que una de las ondulaciones ascendentes arrastren aire cálido desde el sur y alimenten al anticiclón, generando tiempo seco y caluroso en Galicia. Todo es posible en este nuevo contexto climático.