Luisa Carballo, peluquera: «Hai perruquerías que non facturan nin o 40 % do que ingresaban antes»
SOCIEDAD
Cerca de 400 profesionales del sector reclamaron ayer en Lugo la rebaja del IVA
23 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.El sector de la peluquería y la estética salió de nuevo a la calle para reclamar una bajada del IVA. En el 2012 el Gobierno del PP decretó una subida del 8 al 21 % que hizo mucho daño a los salones, y la situación derivada del coronavirus ha agudizado los problemas hasta el punto de que desde que comenzó la pandemia 28.000 establecimientos han echado la persiana en toda España. «No último ano en Galicia pecharon 300, e se non nos rebaixan o IVE ao 10 %, vai haber moitos máis peches», augura Luisa Carballo, peluquera de Monterroso.
Luisa fue una de las cerca de 400 peluqueras que ayer se concentró en Lugo reclamando la rebaja impositiva. Explica que la situación es insostenible y que o se actúa o muchos más negocios están abocados al cierre. Entre el IVA y las restricciones, los salones ya no saben cómo lograr que salgan las cuentas. «Hai perruquerías que non facturan nin o 40 % do que ingresaban antes».
Las restricciones que afectan al sector son considerables. La norma establece que en los salones solo se podrá atender a una persona por trabajador. «No noso caso traballamos a miña filla e eu, o que supón que só podemos atender a dúas persoas, cando antes podíamos ter ao mesmo tempo catro tintes e dous cortes, por exemplo. Agora iso está prohibido».
Eso implica mucho tiempo perdido, puesto que mientras esperan por los tintes no pueden avanzar con otros clientes, y la consiguiente pérdida de dinero. Pero hay más. Adaptarse a la normativa tiene un coste para los negocios. «No noso caso xa empregabamos toallas desbotables, pero moitos sitios incorpóranos agora, igual que as batas. Temos os dispensadores de xel no portal, na entrada e a alfombra desinfectante. Necesitas ter o dobre de utillaje, porque tes que desinfectalo todo entre cliente e cliente. Mercamos un esterilizador no que as tesoiras teñen que estar 8 segundos e os cepillos e peites un mínimo de 20». Así, entre cliente y cliente, necesitan un mínimo de 20 minutos para desinfectar todo el material y limpiar el lavacabezas y el tocador. Es un no parar.
Pero por si eso fuese poco, las peluquerías también han visto cómo su clientela se reducía considerablemente. No por temor al covid, sino más bien por la falta de eventos. «A xente estira máis a visita á perruquería porque non hai vida social. Antes, entre maio e o San Froilán tiñas vodas, comuñóns, festas e un montón de eventos que facían que os clientes acudisen a arranxarse», recuerda Luisa. Pero todo eso se ha caído, y con ello, parte de su día a día.
Con este presente, cuando se pregunta a Luisa cómo ve el futuro, reconoce que «moi fastidiado. Con esta situación, se non se rebaixa o IVE van pechar moitos máis establecementos. E algúns xa botaron empregados. Hai compañeiras que no seu momento pediron créditos ICO e en xaneiro comezaron a pagalos, e outras xa están prescindindo de traballadores porque non é viable continuar». Una situación que puede conducir a muchos autónomos a la quiebra o a la economía sumergida. «Somos os grandes esquecidos», lamenta Luisa.