La actriz y cantante Judith Chemla interpretó magistralmente a capella esta pieza de Schubert ante la presencia de solo siete personas
11 abr 2020 . Actualizado a las 22:02 h.El Ave María de Schubert siempre es emocionante, pero en esta ocasión resulta sobrecogedor. Tan solo siete personas se reunieron este viernes en la catedral de Notre Dame, en París, que volvió a abrir sus puertas casi un año después del voraz incendio que sufrió el 15 de abril del pasado año. El arzobispo de París, Michel Aupetit, quiso mantener la tradición de venerar la Santa Corona para transmitir «un mensaje de esperanza» en tiempos del coronavirus.
La magistral interpretación que la actriz y cantante Judit Chemla realizada a capella en esta pieza conmueve el alma. El lugar elegido también cobra un significado metafórico especial, el resurgimiento de las cenizas del templo francés donde se pueden apreciar las obras de mejora y que nos envía un impulso al resurgimiento de la humanidad en estos tiempos de pandemia. Vestida con un traje especial para evitar cualquier tipo de contagio y su voz se escucha bajo el sobrecogimiento del propio arzobispo de París y del violinista que participa en este acto, Rebaud Capuçon. Una interpretación bien puede convertirse en un auténtico himno de la pandemia.
Además, del arzobispo y el violinista, también participaron en el acto dos actores que leyeron varios actos. La Santa Corona fue una de las reliquias que los bomberos de París pudieron rescatar del devastador incendio del año pasado. También se libraron del fuego un trozo de la cruz de Cristo y uno de los clavos usados en la crucifixión.