Los alcaldes de A Mariña, a los dueños de segundas residencias: «Non é o momento de vir»

Coinciden en que de momento la llegada de gente de fuera son casos puntuales


ribadeo / la voz

El temor a que familias, y se cuentan por centenares, que tienen en municipios de A Mariña su segunda residencia aprovechen la Semana Santa para, como tienen por costumbre, viajar a la costa lucense se palpa no solo en el ambiente, sino en uno de los medios de comunicación que en estas semanas de confinamiento más se recurre, las redes sociales. Los alcaldes coinciden en pedir a estas familias que no viajen hasta A Mariña. Algunos, con los medios de los que disponen, van más allá y han dado órdenes específicas a la policía municipal para que pongan el acento en los controles de circulación, en las entradas a los cascos urbanos. Y a tenor de estos, parece ser que el temor responde más a una sensación que a una realidad, pues son casos puntuales los que se van detectando.

«O coñecemento que eu teño, que é limitado, non é unha percepción real porque estou na miña casa, é que pode haber algún caso illado, pero non é a tónica. A clave neste asunto é controlar a saída, porque unha vez que chegan aquí, que fas? Poñerlles a multa, pero resulta moi complexo envialos de volta a centos de quilómetros. Os concellos, e máis como o noso que non temos policía local, non temos capacidade para evitar os desprazamentos. Iso ten que facelo o Estado, por medio da Garda Civil ou da Policía. O importante é que non saian dos seus lugares de residencia habituais, xa haberá tempo de vir de vacacións», señaló Ana Ermida, alcaldesa de Barreiros.

Ribadeo

El regidor de Ribadeo, Fernando Suárez, explicó que habla a diario con la Guardia Civil y con la Policía Local y estos días se está especialmente atento a controlar los desplazamientos. «É certo que hai un estado de opinión creado no sentido de que xa que nos estamos amolando todos, non é axeitado que veña xente á Mariña como se estiveramos en vacacións. En Ribadeo estamos abertos todo o ano e gústanos que veñan de fóra, pero agora non é pertinente, por máis que sexan de aquí, que teñan a súa segunda residencia e os queiramos moitísimo. Agora non é o momento».

«Polo de agora, a Policía e a Garda Civil non viron gran cousa... aínda que nas redes sociais salta preto que algúns andan por aquí, de volta, por Ribadeo. Non se trata de converter isto nun gran hermano, mirando dende os balcóns, pero cando levanten a alerta que veña todo o mundo, que boa falta nos vai facer, e mentres tanto que sigan nas súas residencias habituais, porque aquí non van poder facer nada máis que estar confinados nos seus pisos e solo poden traer problemas. Que veñan despois do confinamento, pero agora non», concluyó Fernando Suárez.

Foz y Viveiro

Francisco Cajoto, alcalde de Foz, coincidió en que hay comentarios que apuntan a una afluencia de visitantes a A Mariña, «pero a Guardia Civil e a policía local nos indican que non hai grandes movementos. O que fixemos en Foz foi poñer a unha patrulla na rotonda de entrada, e puxémonos en contacto coa Guardia Civil, para estar moi pendentes. Foz é un pobo eminentemente turístico, no que estamos encantados de recibir a visita da xente, pero nestas circunstancias temos que ser responsables e estar cada un na nosa casa. Vai haber moitos días e meses para gozar cando a alarma pase, así que confío e espero en que non veña xente por Foz».

María Loureiro, alcaldesa de Viveiro, apeló a la conciencia social: «Llevamos casi un mes de confinamiento y las autoridades sanitarias están diciendo que la mejor forma de parar esto es quedarse en casa. Por lo tanto, lo que toca es hacer un sacrificio y no salir de la residencia habitual. Porque además no hay semana santa, no hay ningún evento. Y si alguien tiene que desplazarse por fuerza mayor, que haga las mismas cosas que les exigimos a las vecinas y vecinos de Viveiro, que salvo contadísimas excepciones están cumpliendo con el confinamiento y nos están dando lecciones, sobre todo los niños más pequeños y personas con diversidad funcional a las que les cuesta quedarse en casa».

«Las fuerzas y cuerpos de seguridad, y hablo por Viveiro, están haciendo un gran trabajo. Se está siendo estricto, porque hay que serlo con gente que recurre a la picaresca o intenta saltarse las reglas. Se parará y si es preciso se multará para que tomen conciencia de que estamos ante una pandemia y lo que toca ahora es quedarse en casa. Pero los controles, sobre todo, hay que hacerlos en los puntos de salida», concluyó la alcaldesa de Viveiro.

Guardia Civil y policías locales han intensificado la vigilancia. En Ribadeo, por ejemplo, hacen controles periódicos en las rotondas del Parador y de Vilaselán. El viernes, formularon siete denuncias, no a residentes de fuera, sino por viajar varias personas en el coche, por ir un pasajero o un niño en el asiento de delante, etcétera. Destacan que el nivel de cumplimiento de las normas está siendo generalizado, aunque siempre hay excepciones.

En ello coinciden en las policías de Foz y Viveiro. En el primer caso realizan controles rutinarios y, por ahora, el efecto Semana Santa no se está apreciando, aunque opinan que es pronto para valorarlo.

En Viveiro, los controles del tráfico de vehículos también son diarios, en puntos estratégicos, y de momento no se están notando variaciones.

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