Protocolo impecable para seguir trabajando

Fundiciones Rey activó ya el pasado jueves, antes incluso de que la Xunta aplicase la situación de emergencia sanitaria, medidas claras y tajantes para reducir las probabilidades de contagio


vilagarcía / la voz

La industria arousana también se puso ayer en marcha, después de un fin de semana de incertidumbre, en el que el nivel de las restricciones fue aumentando hasta cristalizar en la declaración del estado de alarma. En general, a las fábricas de la comarca esta decisión no les cogió por sorpresa. Un ejemplo de previsión se encuentra en Fundiciones Rey, la histórica factoría enclavada en Rubiáns.

Desde el jueves, antes incluso de que la Xunta aplicase la situación de emergencia sanitaria, la empresa activó medidas claras y tajantes para reducir las probabilidades de contagio. Para empezar, todo el personal de administración, dirección y diseño trabaja desde su casa. Los únicos empleados que continúan prestando sus servicios físicamente en la fábrica pertenecen a los departamentos de producción y control de calidad, cuya presencia resulta imprescindible para que la cadena continúe funcionando. Los trabajadores se incorporan a sus puestos en grupos de cinco personas, cada cinco minutos, para evitar apelotonamientos, una práctica que reza también para las duchas y para la comida. Aquellos que acudan a la factoría en automóvil deben hacerlo en solitario. A los transportistas se les ha marcado un perímetro de seguridad que no puede abandonar, y solo los servicios de limpieza y reposición de las máquinas de vending tienen acceso al interior de las instalaciones.

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