02 mar 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Nadie te va a querer con ese carácter. ¿Por qué tienes que ser tan mandona? Estás engordando, ¿no crees? Sí, estás echando barriga. Al final vas a ser una fofa. Tíñete, que con esas canas pareces una dejada. ¿Por qué no te pones tacones? Siempre con esas zapatillas... Es mejor que no hables mucho. A los hombres no le gustan las chicas demasiado inteligentes. Ponte algo de maquillaje, sácate partido. Vienes demasiado arreglada. Tienes pinta de abandonada, ¿por qué no te arreglas un poco más? Oye, pero no seas tan intimidante. Ten cuidado, no camines sola por la calle. ¿No será mejor que te dejes crecer el pelo? Me gustaba más cuando lo tenías más corto. ¿Cuántos años tienes? Se te está echando el tiempo encima, ¿es que todavía no estás saliendo con nadie? ¿Pero no quieres tener hijos? Venga, si solo era una broma, no te pongas así, niña. ¿No crees que estás bebiendo demasiado? Tómate una copa, no seas tan estirada. ¿Por qué no hablas? No estés tan callada, pareces antipática. ¿Es que siempre tienes que ser una borde? No llores. ¿No te parece que eres un poco ambiciosa? No seas tan listilla. ¿De verdad te vas a poner esa falda? Sonríe un poco. No sonrías a los hombres, pueden malinterpretarlo. Compórtate. Pareces una salvaje. Así me ha hecho recordar un vídeo viral que esto es lo que me han dicho en los últimos tres meses para subrayarme que debía ser una señorita.