Elton John: «La cocaína me convirtió en un monstruo»

El genio del pop condena la insana deriva de un perturbado Michael Jackson, glorifica a Lady Di y se ríe con Isabel II en una autobiografía en la que revela sus adicciones, desafectos y fobias


colpisa / madrid

 Entre el ridículo y la gloria ha vivido Elton John las muchas vidas que resume ahora en un libro «catártico». Yo (Reservoir Books) es la autobiografía en la que el genial compositor y cantante, el dinosaurio más activo y vendedor del pop, comparte alegrías y desdichas. Bajo los focos desde hace medio siglo, confiesa sus miserias, adicciones, afectos, desafectos, filias y fobias. Glorifica a Lady Di y condena a Michael Jackson en las 450 páginas de un libro «sincero, profundo y alegre», según sus editores.

Antes de normalizar su vida, casarse con David Furnish y cuidar de sus dos hijos, sir Elton John llevó esa existencia salvaje y disoluta tan propia de los astros de la música. Unos excesos reflejados ya en Rocketman, la película que impulsó el libro que el británico ha escrito con la ayuda del periodista Alexis Petridis. Con 72 años, desvela tendencias suicidas y episodios chuscos de una vida «complicada». «Soy consciente de lo ridícula que es mi vida», dice tras recordarse «masturbándome en una bata completamente cubierta de vómito», o escribiendo canciones «sobre un jabalí que se tiraba muchos pedos» para la banda sonora de El rey león cuando él era ya quien reinaba en el pop. Difícil fue la relación con su madre, como su adicción a las drogas y el alcohol, su depresión o el cáncer de próstata que casi lo mata hace un par de años. Confirma su afectuosa y muy cercana relación con Lady Di y sorprende con sus críticas hacia un perturbado Michael Jackson, a quien conoció de crío y al que vio convertirse en un diablo. Sheila Farebrother trajo al mundo a Reginald Kenneth Dwight en Pinner, cerca de Londres, el 25 de marzo de 1947. «La quería», dice pero pasó la niñez en «máxima alerta», para «no hacer nada que la provocara». «Si le gustaba dar miedo, debía estar encantada conmigo, porque me tenía acojonado», escribe el artista de su castrante progenitora, de quien heredó su carácter «testarudo e irascible». Cuando ya era un astro, estuvo siete años sin dirigirle la palabra tras despedir en 2005 a Bob Halley, el asistente personal a quien su madre consideraba «como un hijo». Hicieron las paces, pero volvió la inquina cuando Farebrother trató de dinamitar su boda con David Furnish vociferando y gesticulando en plena ceremonia. Con todo, Elton John atendió la necesidades de su madre hasta que esta murió en diciembre del 2017. «Nunca fue cariñosa, pero hubo momentos en los que me apoyó y en los que fuimos felices», dice reconociendo que su tormentosa relación le generó un pánico a la paternidad del que tardó en liberarse.

El cáncer

Tras perder a su madre, estuvo a punto de perder la vida por el cáncer que atajó sin miramientos. Rechazó la quimioterapia e hizo que le extirparan la próstata. La operación fue un éxito, pero contrajo una infección y los médicos le dieron 24 horas de vida. «'Dios, no me dejes morir, déjame ver a mis hijos otra vez, dame un poco más de tiempo», rogó. Superado el tráfago, se embarcó en una gira de despedida y decidió dedicar más tiempo a su marido y sus hijos Zachary y Elijah, de nueve y seis años.

Atrapado «La cocaína me convirtió en un monstruo», confiesa. Esnifaba desde 1974 «porque me hacía sentir bien», aunque lamenta que, combinada con el alcohol, le empujara a «episodios vergonzosos». Los años de la coca fueron «oscuros y desastrosos». «Me enamoraba de hombres heterosexuales, perseguía lo que no podía tener», confiesa.

Elton John conoció a Diana de Gales con 19 años y elogia de manera desmedida a la princesa del pueblo a la que despidió cantando en su funeral. Cuenta como en una cena en su casa con ella, Richard Gere y Sylvester Stallone, los actores acabaron a la greña. Ya separada del príncipe Carlos, Lady Di y el protagonista de Pretty woman congeniaron, lo que irritó al protagonista de Rocky. «Si hubiera querido, la hubiera tenido», gritó a los anfitriones marchándose con cajas destempladas. Dice Elton John que Lady Di «hechizaba» a los hombres «que parecían perder la cabeza por completo en su presencia».

Al recordar a Michael Jackson lamenta que «perdiera totalmente la cabeza» hasta convertirse en «un enfermo mental» en los últimos años de su vida. «Era una persona perturbada», dice del 'rey del pop' al que conoció cuando era «un niño adorable» pero que de adulto «se aisló cada vez más del mundo y de la realidad, como Elvis Presley».

Sarcástico, desvela intimidades sobre John Lennon, Yoko Ono, Bob Dylan, Rod Stewart, Freddie Mercury, Geoge Michael o Lady Gaga. No oculta su complicidad con Isabel II, que, según dice, puede ser «divertidísima» en privado. Pero también revela la severidad de la soberana británica que guiñó un ojo a un atónito sir Elton John cuando presenció cómo abofeteaba a su sobrino, el vizconde Linley. El pequeño recibió siete manotazos reales por negarse a cuidar de su hermana enferma durante una fiesta.

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