Preocupación por la falta de un fármaco psiquiátrico sin alternativa

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

SOCIEDAD

Medicamentos en una farmacia
Medicamentos en una farmacia Santi M. Amil

La única opción al Trankimazin Retard es un cambio en la formulación

14 jun 2019 . Actualizado a las 14:28 h.

Trankimazin Retard es un fármaco de liberación prolongada. Su ventaja es que puede tomarse cada 12 o 24 horas, y evita una posología de tres pastillas diarias. En estos momentos es uno de los 507 fármacos que la Agencia Española del Medicamento (AEMPS) constata que tienen problemas de suministro. Hay alternativa con el mismo principio activo, pero no con la misma formulación, «los genéricos no tienen formulación retard -explica Mario Páramo, jefe de psiquiatría del CHUS-, se puede suplir con tres tomas diarias, pero no hay alternativa exacta».

 Este es uno de los desabastecimientos en los que el problema no se soluciona en la botica, ya que el paciente debe acudir a su médico para que haga una prescripción nueva. No obstante, dice Páramo, es un suministro intermitente, por lo que hay enfermos que sí lo encuentran al recorrer varias farmacias.

No es el único medicamento psiquiátrico -Trankimazin es un derivado de las benzodiazepinas que se utiliza para estados de ansiedad o ansiedad asociada a depresión-, ya que el responsable del servicio también recuerda que tienen problemas con Colme gotas, para el alcoholismo crónico, que se solventa con otro fármaco en comprimidos. En el caso de las benzodiazepinas, insiste Páramo, si hay una interrupción brusca del tratamiento se produce un síndrome de abstinencia, por lo que hay que solicitar una alternativa «pero el desabastecimiento de fármacos es un problema de salud siempre».

El Ministerio de Sanidad trasladó ya a sanitarios, usuarios, distribuidores e industria el primer borrador del Plan de garantías de abastecimiento de medicamentos, para que hagan aportaciones de mejora. La Agencia Española del Medicamento, presidida por la gallega María Jesús Lamas, se ha tomado en serio esta falta de suministro, que afecta también a otros países del entorno. El documento recoge medidas de prevención, gestión e información. Por ejemplo, revisar la política sancionadora a los laboratorios en función del impacto clínico o de la gravedad del problema provocado por el desabastecimiento. Otra medida, que además reclamaban los farmacéuticos, es integrar esta información en los sistemas de los sanitarios. Esto permitiría, por ejemplo, que un médico ya recete una alternativa si sabe que un medicamento escasea.

El 1,5 % del total

La AEMPS asegura que hay 31.495 presentaciones de medicamentos autorizadas en toda España, y los problemas afectan a medio millar, un 1,5 % del total. Además, si se reducen los que son idénticos pero tienen opciones en varias dosis, así como los sartanes retirados del mercado -losartán, valsartán... grupo de fármacos para la hipertensión- la cifra se reduce a 274, «no existe riego de que una enfermedad que requiera tratamiento terapéutico quede sin tratar», insiste la Agencia.

En el balance realizado por el mismo organismo del 2018 se recoge que el 10 % de los desabastecimientos generaron un impacto asistencial importante.

La bajada de precios ha hecho que algunos medicamentos escaseen porque a los laboratorios no les compensa fabricarlos

La escasez de fármacos en Galicia causa graves problemas en los tratamientos

Elisa Álvarez

Por primera vez, en el mes de noviembre la Agencia Española de Medicamentos (AEMPS) realizó un informe sobre un problema que no solo va en aumento sino que parece no tener solución, el desabastecimiento de fármacos. Ahora acaba de dar a conocer el balance de todo el año 2018, y los datos demuestran que la falta de suministro crea cada vez mayores complicaciones a pacientes, farmacias y personal sanitario. 

Porque el año pasado hubo 1.332 medicamentos con problemas, el doble que en el 2015, cuando rondaron los 700. En el segundo semestre la cifra creció un 28 % en relación a los seis primeros meses. Si hay un nombre a destacar ese es el del valsartán, para la hipertensión, que ha provocado la ausencia de más de cien presentaciones de medicamentos o el de Apocard, la marca comercial que más se utiliza para las arritmias, lo que obligó a prescribir alternativas. Los laboratorios no fueron capaces de cubrir este aumento de la demanda por lo que la AEMPS ha tenido que recurrir al extranjero y a frenar exportaciones con este principio. 

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