«Compraré la Play para Reyes por Internet, pero como la vea luego más barata, la devuelvo»

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

ANGEL MANSO

Muchos gallegos aprovecharán para adquirir regalos de Navidad, pero otros dicen estar saturados

23 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Morirá de éxito el Black Friday? ¿Compensa? Las preguntas no con fáciles de responder en un momento en el que las leyes de un mercado cada vez más global han llevado a una política de descuentos permanentes. Una encuesta realizada a pie de calle en diferentes puntos de Galicia muestra lo que opinan algunos gallegos de un día como hoy.

Los hay que aprovecharán para comprar regalos de Navidad, como la lucense María José López Fernández. Aguardó a las ofertas para compras importantes que tiene en mente, como un vestido para su hermana para la graduación de su hija o un reloj inteligente a buen precio, que todavía no ha localizado, pero que está buscando. «Estoy pensando en las Navidades y aprovecho estas fechas para comprobar que las tiendas realmente mantienen los precios de antes y sobre ellos hacen descuentos. En más de una ocasión me he encontrado con sorpresas».

Además, juegan en muchos casos con la ventaja de poder devolverlos hasta después de Reyes. Lo hará Carmen, una compostelana que confiesa que aprovechará para comprar la Play Station para el regalo de Reyes para su hijo: «Pero la voy a comprar por Internet y, si luego la veo mejor de precio, la devuelvo».

También aprovecha para cargar su lista de Reyes Begoña García, una barbanzana que dice comprar «sobre todo calzado para os rapaces». «Entramos ao trapo de todas estas modas americanas, pero mentres favoreza á carteira hai que aproveitar», reconoce.

Hay quienes son más cautos, hasta un poco críticos, como una vecina de Santiago, María Suárez, que dice que «esto es un invento americano, que no tiene nada que ver con nosotros». «No voy a comprar nada. Estamos a final de mes: ¿quién puede comprar ahora?», añade. Y aunque mucha gente confiesa que compra por Internet porque, como apunta Nicolás, un vilagarciano que ronda la treintena, necesita un móvil y adquiriéndolo así le sale mucho más barato, los gallegos de todas las generaciones también piensan en el pequeño comercio. «Reconozco que para el pequeño comercio esto no es bueno -añade Nicolás-. Trato de comprar en tiendas pequeñas, pero a veces hay que mirar por la economía de cada uno».

En cambio Raquel, clienta de una óptica compostelana, es más radical en su postura: «No suelo comprar por comprar, solo cuando me hace falta. Creo que debería ayudarse más al pequeño comercio que da vida a la ciudad». Y algo parecido piensa Lucía Gago, de Ribeira: «Traballo de luns a sábado e non teño tempo de buscar ofertas nin ganas de mirar por Internet. Merco no comercio de aquí, que me queda a man. É máis fácil e non teño que preocuparme de se ten gastos de envío nin nada».

La diferencia con otros países

Tammy Cacheiro y Josh Arén viven en A Coruña, pero pasaron gran parte de su infancia en Londres. Pueden comparar cómo se vive una fecha como esta en diferentes países. Ayer estuvieron en Ikea comprando utensilios y mobiliario para acondicionar la academia de inglés que ambos dirigen. Después de haber estado en Inglaterra, creen que aquí se ha desvirtuado: «Allí dura únicamente un día y salen a la venta productos con descuentos de incluso un 70 %». Ahí radica una de las diferencias que ellos perciben entre las promociones en la capital británica y las de aquí, ya que, «en A Coruña encadenan casi una semana de ofertas para liberar stock, pero a porcentajes mucho más bajos», detallan.

El bombardeo de anuncios de descuentos de los últimos días realizado tanto por medios digitales como por a través de carteles colocados en escaparates o vallas publicitarias ha terminado cansado a muchos consumidores. Marián, una vecina de Viveiro de unos 40 años, reconoce estar «saturada». Esta campaña nunca le ha gustado, pero este año «ya es completamente un exceso». «Ayer tuve que apagar la tele porque estaba harta de los anuncios. ¡Hasta hay Black Friday para las hipotecas!», cuenta.

Los que menos se dejan llevar por estos reclamos son los jubilados. Lo cuentan Rosa y José Manuel, un matrimonio de Vilagarcía que añora las rebajas de toda la vida: «Antes, cuando eran las rebajas de siempre, aprovechabas para hacer alguna compra especial, pero últimamente ni siquiera mucho». Reconocen que «el mundo está cambiando a pasos agigantados; esto es demasiado moderno».

Información elaborada por Dolores Cela, Lucía Rey, Bea Antón, Marta Gómez, Marga Mosteiro, María Cedrón, Rosa Estévez, Rocío Pérez, Luis Carlos Llera, Pablo Varela y Marta López.