La moda de los vídeos cosquillosos

MIKEL VENYS / R. R REDACCIÓN / LA VOZ

SOCIEDAD

El ASMR consiste en relajar al espectador con grabaciones que reproducen sonidos e imágenes de la vida cotidiana

23 jul 2018 . Actualizado a las 08:53 h.

El vídeo en YouTube de una mujer masticando pepinillos cuenta con la friolera de 13 millones de visitas. A su vez, el de un hombre cortando lentamente una pastilla de jabón acumula 14 millones. ¿Cómo es esto posible? La respuesta se encuentra en las siglas ASMR (respuesta sensorial meridiana autónoma). Consiste en un fenómeno biológico que se caracteriza por «una placentera sensación que provoca calidez y relajación y que, en determinadas ocasiones, puede ir acompañada de una especie de hormigueo en el cuero cabelludo y otras regiones periféricas del cuerpo». Algunos los definen como «orgasmos cerebrales». Se producen como respuesta a una serie de estímulos visuales o auditivos procedentes de situaciones, cuanto menos, llamativas. El grueso de este tipo de vídeos lo componen personas emitiendo susurros, comiendo ruidosamente determinados alimentos o estrujando diferentes materiales como poliespán o plastilina. Se trata, en resumen, de producir sensaciones a través de sonidos e imágenes de la vida cotidiana.

Este fenómeno nació en el 2010 y comenzó a volverse viral entre el 2014 y el 2015. Sigue creciendo cada día, ya que cada vez son más los que se suman a este tipo de contenidos, ya sea como creadores o como espectadores. Así lo cuenta Kiki, propietaria del canal Hermetic Kitten, quien tras pasar por una dura enfermedad y probar con diferentes técnicas, como meditación, mantras y vídeos de relajación, encontró en el ASMR una forma de sentirse mejor.

«El primer vídeo que vi era de hair brushing, o sea, uno en el que una chica le cepillaba suavemente el pelo a otra. De pronto, sentí unos escalofríos en la espalda y en el cuello. No sabía explicarme qué era esa sensación y decidí cerrar el vídeo. Después de unos días, por curiosidad, decidí investigar sobre ello y así descubrí que había toda una comunidad de personas que sentían esa misma sensación. Empecé a dormir mejor, a sentirme más positiva y, por primera vez, entendí que podía dedicarme a algo que ayudara a los demás. Allí empezó mi pasión», explica. Sus vídeos rozan las 500.000 visitas y en ellos la gente busca un lugar de paz, un momento para desconectar del estrés. A lo largo de los años muchos seguidores le han confesado que gracias a sus vídeos han podido superar etapas difíciles de sus vidas o que les han dado motivación para seguir con sus proyectos.

Las publicaciones de Ramón Higuero, Rtm ASMR en YouTube, llegan a sobrepasar las 95.000 visualizaciones en la plataforma. Uno de sus vídeos estrella es en el que aparece haciendo una visita al barbero. «Soy de los pocos canales de ASMR en español en traer el mundo de la barbería a YouTube. Allí hay muchísimos disparadores sonoros y visuales: como, por ejemplo, el sonido de las tijeras, el movimiento de los peines, los masajes de aceite para barba...», explica él mismo. «Para mí la sensación es parecida a cuando escuchas tu canción favorita y se te eriza la piel. Me ayuda a sentirme bien y a poder despejarme. Me evado por un momento de la realidad, como si leyese un libro. Se lo recomiendo a todo aquel que sufra estrés o simplemente quiera relajarse», añade. 

Muchos prejuicios

Debido al desconocimiento que existe todavía sobre esta tendencia, existen numerosas falsas creencias sobre ella. «La gente tiene muchos prejuicios. Algunas personas piensan que los creadores de ASMR son personas raras que hacen vídeos aún más raros, debido a que este mundo es nuevo y rompe, por primera vez, la barrera entre el espectador y el creador. Otros piensan que es algo erótico y en realidad no se trata de eso. Es como la caricia cariñosa de una madre, un momento de relajación puro que no tiene nada que ver con el sexo. Se trata de dejar que cada sonido adquiera nuevo valor y que cada segundo traiga paz y relajación», asegura Kiki. Por su parte, Ramón Higuero apunta que «la gente no suele entenderlo, se pone nerviosa y rápidamente lo juzga de una forma negativa».

No son aptos para todos

Es importante saber que no todo el mundo es capaz de llegar a sentir los efectos del ASMR. Muchas personas se tranquilizan y se duermen pero no llegan a sentir escalofríos ni la sensación de calor. El funcionamiento también es diferente entre unos tipos y otros. Los hay con susurros o sin ellos y en diferentes idiomas. «Al principio, este mundo parece algo raro y es perfectamente normal tardar un tiempo en entender qué es el ASMR y cuales son los vídeos adecuados para nosotros», señala Kiki. En algunos casos, ciertos sonidos pueden generar rechazo y en ese caso se podría hablar de misofonía. Los vídeos ASMR suelen ser de larga duración, desde 15 minutos hasta una o dos horas. El propósito de quienes los crean es relajar, aliviar, calmar y transmitir cariño al espectador para que se sienta lo mejor posible.