Martín Codax en el país del tango

Un equipo argentino revive los instrumentos del Pórtico de la Gloria


Buenos Aires

Esta semana empezarán a tomar forma las maderas. Se perfilan una cítola, un organistrum, una arqueta, una zanfoña, una giga y una rúbeda en las que sonarán las cantigas de Martín Codax. Son los propios alumnos de la Universidad de Tres de Febrero (Untref), en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, los que guiados por el maestro lutier francés especialista en el Pórtico de la Gloria, Cristian Raoult, avanzan en la construcción de los instrumentos. Una vez terminados, adaptarán las cantigas medievales para ponerlas en escena junto con piezas de la tradición americana con la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías.

«No queremos instrumentos muertos», asegura Alejando Iglesias Rossi, director de la Orquesta e impulsor del Instituto de Etnomusicología y Creación en Artes Tradicionales y de Vanguardia, una maestría y una licenciatura en la Untref. Este argentino nieto de gallegos y sacerdote de la iglesia ortodoxa francesa es tajante. Para la recuperación de la tradición musical americana, es imprescindible preservar las piezas de las culturas ancestrales junto con sus filosofías.

«No son solo objetos hechos por los indios. Esos hombres eran intelectuales con conocimientos increíbles de organología, mitología, simbolismo y trabajo con el barro. Cuando uno toca uno de esos instrumentos, están presentes los cuatro elementos -la tierra, el fuego, el agua y el aire- más el quinto, el alma de la persona», explica. Y para preservar lo recuperado, llevarlo al público a través del arte. Iglesias Rosi se formó en el Conservatorio de Música de Boston y obtuvo el primer premio en composición electroacústica e investigación en el Conservatorio Superior de París. Comenzó con su proyecto académico-artístico junto a Susana Ferreres y la etnomusicóloga Isabel Aretz en 2004 para alumbrar nuevas generaciones de músicos integrales, que sean al mismo tiempo artesanos, compositores e intérpretes. Hoy se ha convertido en un referente mundial. Cien alumnos ingresan cada año en la licenciatura y unos 30 estudiantes, el 70 % de ellos extranjeros, asiste a su Maestría para especializarse en distintos referentes culturales y lógicas idiomática que van desde lo precolombino hasta «el instrumento musical por antonomasia de la actualidad», el ordenador. 

Ondas do mar de Vigo

En su búsqueda espiritual de armonizar con el Universo, los músicos de la Untref han llegado hasta la obra del Mestre Mateo. América y Europa suenan afinadas.

Con el aporte documental del director del Instituto Santiago Apóstol y miembro de la Real Academia Galega, Carlos Rodríguez Brandeiro, en 2016 interpretaron en la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de América del Sur Ondas do mar de Vigo con su propio organistrum. Según refiere Iglesias, «su belleza y su sonoridad llegan a nosotros exactamente igual que los instrumentos precolombinos».

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