María Jesús García es la responsable del Programa Gallego de prevención del tabaco
31 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Un grupo de chicas hacen corrillo frente al instituto en una céntrica plaza coruñesa. Una de ellas está fumando. No aparenta más de quince años. En un momento en el que lo que parece estar de moda es la vida sana, ¿por qué los jóvenes continúan cayendo en la trampa que les tiende el tabaco? Prevenir esa tendencia para rebajar como en los últimos años la tasa de prevalencia del consumo de esa sustancia en la comunidad es uno de los objetivos del Programa Galego de Prevención do Consumo de Tabaco, de la Consellería de Sanidade. Hoy, Día Internacional sin Tabaco, la responsable, María Jesús García Blanco, habla de cómo hacen para tratar de rebajar cada vez más su consumo. «Los últimos datos de prevalencia que manejamos a nivel autonómico hablan de que hay un 17,6 % de fumadores diarios, porcentaje que llega hasta el 21,7 % al hablar de toda la población fumadora. Es una cifra de prevalencia muy buena».
-Uno de los terrenos donde trabajan para mejorarla son los centros escolares, ¿cómo lo hacen?
-Hay un proyecto que llamamos Clase sen Fume, en el que los jóvenes de entre 12 y 14 años pueden comprobar durante seis meses el beneficio de no fumar. Y no solo eso. Porque cuando algún compañero coquetea con el tabaco son los compañeros los que desmontan la idea. Además de ese programa sale, Fogares sen Fume porque son esos jóvenes los que luego también dan el ejemplo en casa.
-Es algo extraño que en España baje el consumo de tabaco, pero crezca el cannabis o la marihuana. ¿O no?
-No, porque cuando una sociedad normaliza un consumo los chavales no lo ven como algo peligroso. A esas edades no les mueve otra cosa más que la inquietud de probar cosas nuevas. Por eso, no hay que olvidar que hay que desnormalizar ese tipo de hábitos.