O Grove consuma su divorcio de las banderas azules

Rosa Estévez
r. estévez O GROVE / LA VOZ

SOCIEDAD

Marta Carballo / Marco Gundín

Una decisión de Adeac sobre la playa de A Lanzada provocó la ruptura con el Concello arousano

11 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Este verano, en O Grove solo ondeará una bandera azul: la que ha conseguido el puerto deportivo de Pedras Negras. Ninguno de los arenales de esta localidad arousana lucirá la insignia de Adeac. Y esto es así en virtud de una decisión del gobierno que encabeza el socialista José Cacabelos, que el último verano decidió desmarcarse de un reconocimiento que, dice, «ni nos convence, ni creemos que nos aporte gran cosa».

El enfrentamiento con Adeac cristalizó el año pasado, cuando O Grove, tras conseguir cuatro banderas azules, decidió no izar ninguna de ellas. ¿Por qué? Pues porque, «sin ni siquiera informarnos previamente, el organismo que entrega las banderas decidió que O Grove y Sanxenxo compartirían la de A Lanzada». Tocaba Adeac un tema sensible: el debate incesante sobre la titularidad del istmo en el que se halla la playa más famosa de las Rías Baixas, con los comuneros de Noalla (Sanxenxo) reclamando sus derechos sobre suelo grovense, y con el ayuntamiento sanxenxino litigando para conseguir una revisión de los lindes. «No sabía que O Grove y Sanxenxo tienen un conflicto por la titularidad de A Lanzada, no lo sé ni me importa», señalaba estos días José Sánchez Moro, presidente de Adeac. «En España hay más de cuarenta lugares en los que dos municipios comparten playas con bandera azul y no pasa nada», concluía.

No es este el caso. La decisión de Adeac, justificada en que las playas de Espiñeiro (Sanxenxo) y A Lanzada (O Grove) forman un mismo arenal, cayó como una bomba. El año pasado el municipio meco pidió al organismo que entrega las banderas azules una rectificación. Si no, no levantaría ni uno solo de los estandartes concedidos. Y así fue. En las playas grovenses no ondeó ninguna bandera azul. Antes de finalizado el verano, el gobierno local ya había anunciado que no volvería a solicitar ese distintivo de calidad. Si no lo ha hecho, explicaba ayer el alcalde, es porque, «la repercusión de la bandera azul no es tanta como algunos quieren hacer creer». El año pasado, sin esas enseñas en las playas, la localidad batió récords de visitantes. «A Lanzada estuvo llena a rebosar», dice el regidor socialista. Y es que «lo que importa no es que ondee una bandera azul, lo que importa son los servicios que se dan. Y nosotros seguimos apostando por dar los mejores. Invertimos unos 600.000 euros anuales en nuestras playas, y de ese total, aproximadamente la mitad se lo lleva A Lanzada».

El Concello meco apuesta por otros distintivos, entre ellos la Q de Calidad. A este respecto, Sánchez Moros cree que «el Ayuntamiento tendrá que justificar ante sus vecinos por qué prefiere tener ese distintivo, que es un reconocimiento nacional y por el que hay que pagar más de 2.000 euros, que otro que tiene un reconocimiento mundial, que está apoyado por Naciones Unidas y que le sale gratis».

Mientras tanto, en Sanxenxo prefieren mantenerse al margen de una polémica que no creen que beneficie a nadie. «Si O Grove no quiere tener la bandera azul en su parte de la playa, que no la tenga. Nosotros izaremos la nuestra en Espiñeiro-A Lanzada», explica el alcalde, Gonzalo Pita (SAL). «Para nosotros, esto forma parte de nuestra apuesta por la calidad y el turismo», sentencia.