¿Qué es el cáncer?

luis miguel antón aparicio

SOCIEDAD

MARIA ISABEL LORENZO

Es una enfermedad genética de la que existen más de 100 tipos. Cada uno surge por la acumulación de alteraciones del genoma a lo largo del tiempo

04 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El cáncer es una enfermedad genética. Existen más de 100 tipos. Cada uno surge por la acumulación de alteraciones del genoma a lo largo del tiempo, lo que trae como consecuencia una división y crecimiento descontrolado de las células. Las alteraciones en el genoma proveen a estas células de propiedades inusuales: mayor proliferación, mayor supervivencia, independencia o incluso propiedades invasivas o metastásicas. Durante su evolución, la mayoría de los tumores adquieren la capacidad de invadir los tejidos adyacentes e incluso órganos distantes. Más del 90 % de las muertes por cáncer ocurren como consecuencia de este proceso, llamado metástasis, y que es multifactorial. Implica factores genéticos y epigenéticos: las células del tumor primario migran por el torrente sanguíneo, linfático, etcétera, y se establecen en diferentes órganos. Las células tumorales son capaces de escapar al sistema de control inmunológico mediante varios mecanismos.

¿Quién puede padecerlo?

Cualquier ser vivo y, por lo tanto, también los seres humanos en los que se produzcan alteraciones del genoma. Las alteraciones presentes en el ADN de las células tumorales pueden ser heredadas o adquiridas; no obstante, salvo excepciones, el cáncer no se hereda, lo que se hereda es la predisposición a desarrollar la enfermedad.

Las causas

La acumulación de alteraciones genéticas a lo largo de la vida de un ser vivo es el eje fundamental de esta enfermedad. Las mutaciones de genes supresores de tumores son recesivas, siendo necesaria la mutación de los dos alelos (materno y paterno) para que se desarrolle el tumor. No obstante, los individuos portadores de estas mutaciones tienen una mayor susceptibilidad para padecer cáncer a lo largo de su vida.

Las modificaciones de ADN

Hoy sabemos que el ADN, además de sufrir modificaciones que alteran la secuencia de nucleótidos, puede sufrir otro tipo de variaciones, denominadas cambios epigenéticos. Los cambios epigenéticos son aquellos que modifican la expresión génica sin que sean consecuencia de variaciones en la secuencia del ADN. Existen múltiples factores que pueden inducirlos: radiaciones, tabaco, hormonas, cadmio, níquel, arsénico, etcétera. Los epidemiólogos calculan que entre el 80 y el 90 % de los cánceres humanos se producen como consecuencia de factores ambientales y que podrían prevenirse. La exposición a agentes químicos concretos puede proceder de hábitos sociales (tabaco y alcohol) y la ingestión de ciertas sustancias naturales y aditivos alimentarios.

Relación con la dieta

Las relaciones entre dieta y cáncer son complejas. Influye la presencia de posibles carcinógenos o la influencia de los métodos de preparación culinaria de los alimentos y, por otro lado, está el posible efecto protector de algunos nutrientes. Sabemos que las grasas aumentan el riesgo de cáncer de mama, colon, endometrio, próstata y riñón; las frutas y vegetales actúan como protectores. 

La incidencia

En todos los países se incrementa la incidencia. Un 25 % de los diagnósticos mundiales se registran en Europa. La población europea supone solo un 10 % del mundo, por lo que es obvio que la incidencia del cáncer en Europa es alta. Esto se debe, fundamentalmente, a que más de un tercio de la población anciana reside aquí. Aumenta la incidencia (casos por cada 100.000 habitantes), su prevalencia (casos diagnosticados cada año sumando los que sobreviven), pero disminuye la mortalidad. Hay más casos, pero mayor esperanza de vida. La incidencia global del cáncer en España es un 15 % menor que la media de la UE y afecta a unos 150.000 hombres y unas 100.000 mujeres, según datos del 2015. En nuestro país, uno de cada dos hombres y una de cada tres mujeres tendrán un tumor a lo largo de su vida. La probabilidad de desarrollar cáncer comienza su ascenso a partir de los 55 años, observándose una curva ascendente que no deja de crecer más allá los 80 años. Los cánceres más frecuentes en España son de colon, próstata, pulmón y mama. A escala mundial, el primer puesto lo ocupa el de pulmón, el más letal. En España el cáncer de colon es el que más afecta a la población.

¿Llegará a desaparecer?

No es probable, pero puede reducirse su incidencia y el número de muertes si eliminamos las causas conocidas directas: tabaco, tóxicos biológicos, alcohol e infecciones. El tabaco es el responsable del 30 % de los tumores. Si lo eliminamos, lograríamos hacer desaparecer el cáncer de pulmón. La prevención es la herramienta más importante. Posiblemente uno de los objetivos fundamentales sea el de implicar al médico de atención primaria en los aspectos fundamentales de la prevención primaria, para una correcta educación de la población y para que se reconozcan los síntomas fundamentales de los cánceres para un diagnóstico precoz. El Código Europea Contra el Cáncer indicó ya en 1988 que el objetivo principal era adoptar medidas de promoción y protección de la salud y prevención de la enfermedad. En 2003, el mensaje más importante del nuevo código era que muchos aspectos de la salud pueden ser mejorados y muchas muertes provocadas por el cáncer, prevenidas si se adoptan estilos de vida saludables.

Luis Miguel Antón Aparicio es jefe de servicio de oncología médica del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña