Sé que no está bien visto, pero me gustaría que Galicia tuviese solo una universidad, y que por supuesto fuese la de Santiago, con sus 500 años de historia. Entiendo por qué se hicieron en su momento las universidades de Vigo y A Coruña, pero no me parece que el tiempo les haya dado la razón. Por supuesto, no creo que la solución fuese centralizarlo todo en Santiago, pero eso ya no se hace. Igual que Lugo se ha convertido en una referencia agrícola y veterinaria, pero sigue perteneciendo a la USC, podría distribuirse las facultades por distintos campus en función de alguna especialidad propia del entorno que los acoge. Con un verdadero programa de becas, y no los parches miserables con que nos golpea el Ministerio de Educación, y suficientes plazas públicas en residencia, a los chicos y chicas gallegos estudiar una carrera les habría resultado igual de fácil que ahora con tres rectorados. ¿Se imaginan nuestra posición en los ránkings? Santiago no iba a ser Boston, vale, pero ¿por qué no Granada o Valencia? Además de aparecer en las clasificaciones internacionales en puestos de relumbrón, también supondría una mayor coordinación, que existe ya en muchos campus, pero sobre todo por la voluntad de profesores, directivos y trabajadores para que así sea. Permitiría grandes facultades con muchos grados diferentes, sin fugas de talento. Y haría patria; gallega, claro.