Sin rastro de pederastia ni de disculpas

rita álvarez tudela LONDRES / LA VOZ

SOCIEDAD

La policía británica cierra el caso de los supuestos abusos por parte de políticos y exmilitares. Las acciones habrían tenido lugar entre los años 70 y 80

22 mar 2016 . Actualizado a las 08:04 h.

La presentaron como la investigación del año en Gran Bretaña, de hecho llegó a alargarse la friolera de dieciséis meses. Tuvo todos los ingredientes para acaparar portadas, pues había que probar casos de pederastia nada más y nada menos que con figuras del Parlamento británico como protagonistas. Finalmente, ayer la policía anunció con total serenidad el cierre del caso sin ningún tipo de arresto.

En la conocida como Operación Midland se gastaron la friolera de dos millones de libras. Uno de los peor parados fue el político conservador Harvey Proctor, de 69 años, quien no dudó de apuntar que la Policía Metropolitana había hecho con él «una caza de brujas homosexual», acusándole del abuso y asesinato de un niño, que nunca llegaron a probar.

«Arruinaron mi vida», lamenta Proctor, un parlamentario veinteañero cuando se vio salpicado por el caso y quien fue interrogado el año pasado en dos ocasiones para intentar aclarar lo sucedido. Finalmente, su abogado confirmó ayer que quedaba libre de cargos, a la par que pedía la dimisión de varios oficiales a cargo del caso.

Exministros y militares

Proctor no fue el único investigado, entre los acusados ??estaban sir Edward Heath, primer ministro entre 1970 y 1974, el ex ministro del Interior Leon Brittan y también el entonces comandante de las fuerzas terrestres británicas, el general Edwin Bramall. Las acciones habrían tenido lugar entre los años 70 y 80, pero la investigación no comenzó hasta noviembre del 2014.

Detrás de todo, un hombre de unos 40 años, conocido con el sobrenombre de Nick, quien denunció haber sufrido abusos cuando apenas era un niño de siete años. Su descripción no quedaba ahí, pues afirmaba que tres chavales habrían sido asesinados por miembros de la supuesta red de pedofilia. A uno de ellos llegó a ponerle nombre y apellidos, Martin Allen, un joven de 15 años que había sido dado por desaparecido tras verle por última vez en estación de metro de Londres de Kings Cross cuando volvía del colegio a su casa en noviembre de 1979.

«Nick» engañó a los agentes»

En la investigación policial participaron más de 30 agentes que nunca recogieron suficientes pruebas. Nada extraño, pues en realidad habían sido deliberadamente engañados por el famoso Nick, según reconoció ayer la policía en un detallado comunicado, alegando que dieron por «creíbles y verdaderas» las acusaciones iniciales.

Proctor y el resto de acusados pueden esperar sentados por una disculpa por tal graves acusaciones. La policía dejó claro que no lo hará y simplemente lamentó «lo desagradable» que resulta realizar una investigación de este calibre con tal alto nivel de repercusión pública en las islas británicas.