El asalto irmandiño al castillo de Moeche ahuyentó las nubes

SOCIEDAD

JOSÉ PARDO

El pregonero, Xurxo Souto, alabó la labor de rehabilitación de la fortaleza

24 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Desafiando el orballo, que estuvo presente durante toda la tarde, los irmandiños llevaron a cabo, un año más, su tradicional asalto al castillo de Moeche en la madrugada de ayer. La climatología se comportó educadamente a última hora del día, permitiendo que la gente disfrutase sin paraguas de los conciertos que dieron comienzo poco antes de las once de la noche y que estuvieron protagonizados por grupos como Talabarte, True Mountains, Dakidarria y Bastards on Parade.

El cantante, locutor, escritor y actor Xurxo Souto tomó el relevo en el escenario en torno a la una de la madrugada, con un pregón en el que alabó la labor reivindicativa de los vecinos de Moeche, que hizo posible que un castillo ruinoso se convirtiese en una referencia fundamental para la cultura y la música gallegas. Y es que el festival Irmandiño, con el que se conmemora la revuelta de los campesinos contra Nuño Freire de Andrade, allá por el año 1431, surgió como elaborada plataforma para llamar la atención sobre el deterioro de la fortaleza modestina.

En su intervención, Souto también hizo un recorrido por la cultura musical de los últimos años, con referencias al rock de Miguel Ríos y más recientemente del Xabarín Club, continuando por el condimento tropical de las verbenas «e, gracias a Moeche, os grandes clásicos da música galega, comezando por Saraibas. Con todo isto -elogió el pregonero- estamos a construír a música do futuro».

Tras esta aplaudida alocución, los irmandiños, pertrechados con antorchas, iniciaron el asalto al castillo, que culminó con una espectacular sesión de fuegos de artificio, coronada por una gran cascada de lucería y el encendido de la hermosa iluminación de las torres de la fortaleza.

La guinda más actual a una tradición que viene de años atrás la pusieron las nuevas tecnologías: todo el mundo se hizo un selfie antorcha en ristre.

Los organizadores del festival se mostraron satisfechos con el resultado, ya que, a pesar de la lluvia, solo hubo que suspender el pasacalles programado para la tarde. El resto, incluidas feria de artesanía y actividades infantiles, se desarrolló con normalidad.

Situación del castillo

Propiedad: La Casa de Alba cedió el castillo al Concello por treinta años

Rehabilitación: Fomento y Xunta invirtieron en las obras 1,10 millones de euros