Y mientras, el mundo sigue

Sara Carreira Piñeiro
Sara Carreira NI UN PASO ATRÁS

SOCIEDAD

28 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La comunidad educativa está alterada con esta prueba mientras el mundo sigue avanzando por otros derroteros muy diferentes. Los niños se sientan en pupitres independientes para cubrir su cuaderno, aunque una vez que dejen el colegio pocas cosas las harán sin necesitar a otros. En el examen de ayer respondían a preguntas claras sobre textos dados, tipo «¿de quién tratan las aventuras de don Quijote?» -un maravilloso libro que, me aventuro a predecir, no leerá más allá del 2 % de estos niños-, cuando pocas veces uno tiene que resolver cosas después de una explicación ad hoc. Nada de creatividad, de desarrollo personal, de investigación, de trabajo en equipo...

Nuestra escuela tiene tantos problemas que crear uno nuevo parece un chiste, y eso es lo que ha conseguido Wert y sus ocurrencias economicistas. «La prueba no tiene consecuencias», nos dicen. ¿Y entonces para qué queremos que sea individualizada y no anónima, como hasta ahora? No entiendo qué valor tiene saber si tu hijo de ocho años está por encima (o debajo) de la media de Galicia. ¿Apunta que va a ser un buen ciudadano, solidario ante las dificultades ajenas, exigente con sus políticos, consumidor responsable, honrado en su trabajo? ¿O solo le acostumbrará a ser examinado, a competir con sus iguales por los primeros puestos?